Recojan aquí un ventilador, es completamente gratis, ah.
Hyunjin miró por el rabillo del ojo como Jisung salía del baño. Una vez que estuvo fuera, abrió la boca para hablar, pero Seungmin le interrumpió.
— Déjame, ¿quieres? — dijo ariscamente mientras caminaba hacia la salida del baño. Con rapidez, Hyunjin le tomó de la muñeca y le frenó.
— ¿Para que vayas a la fiesta y te lies con otro? No gracias. — dijo irónicamente, atrayendo a Seungmin hacia su cuerpo. Este le miró con el ceño fruncido y colocó sus manos en el torso del contrario, dejando una distancia de separación.— Si te arrepientes cada vez que estás conmigo no quiero ni saber lo que harás cuando estás con otro.
— Eso es mentira.— rebatió Seungmin, ganándose una pequeña carcajada de parte de Hyunjin.— Además, recuerdo que no somos nada. Y que tengo el mismo derecho que tú de liarme con alguien.
— Pues líate conmigo.— No lo decía en broma. En aquel momento, Seungmin sintió por primera vez en toda la noche debilidad ante Hyunjin. Fue a abrir la boca para agregar algo, pero las palabras no salieron de ella.
Aquella inseguridad duró poco. ¿Quería liarse con él? Bien, pues lo haría. Pero sería la última vez. Y esta vez pensaba cumplir la promesa por completo.
Rodeó la nuca de Hyunjin con su siniestra, y sin dudar atrajo su rostro al suyo. Al parecer tomó por sorpresa al mayor, pues se quedó unos segundos sin reaccionar. Pero tiempo después, rodeó la cadera del menor y junto sus cuerpos, esbozando una pequeña sonrisa en medio del beso.
Los dedos de Seungmin agarraron con fuerza las hebras castañas del contrario, tirando levemente de él hasta que soltó un pequeño gruñido. Aprovecho aquel momento para dirigirse hacia la pared, apoyando su espalda en ella. Volvieron a juntar sus labios con deseo, sintiendo como casi quemaban debido al riguroso contacto. Sus lenguas jugueteaban traviesamente entre ellas sin tapujos, pues se conocían lo suficientemente como para no contenerse.
Estaban tan inmersos en el beso que casi parecía una competición. Una competición para ver quien hacía el beso más apasionado. Hyunjin cortó el beso durante unos segundos, para coger aire. Miró fijamente a Seungmin y soltó una leve risa, sin creerse lo que estaba ocurriendo.
Sintió como las cálidas manos del menor se introducían bajo su camiseta, acariciando con delicadeza su abdomen. Tras unos pocos segundos, Hyunjin volvió a juntar sus labios con los del pelirrojo, sacando un pequeño jadeo al menor en el proceso. Esta vez fue un beso lento, pero la pasión no se perdió por el camino.
No se perdió hasta que alguien llamó con firmeza a la puerta, haciendo que se separaran lentamente. Seungmin miró la puerta con molestia, manteniendo su mano bajo la camiseta de Hyunjin. Le habían interrumpido lo que se podía considerar el mejor beso de su corta vida. Hyunjin, por el contrario, se separó de Seungmin y abrió la puerta encontrándose a un Jaemin con una cara un poco molesta. Enseguida, la cara de Seungmin se iluminó. Agarró de la mano a Jaemin y tiró de él al baño.
— Usaré tu cuarto, muchas gracias.— avisó con una pequeña sonrisa. Entrelazó sus dedos con los de Hyunjin, quien estaba más que confundido, y tiró de él, para ir fuera del baño.— Antes de que digas nada, me la debes.
— Pero Jeno y yo...— murmuró Jaemin, mirando con algo de envidia a la pareja. Hizo un pequeño puchero y salió del baño, en busca a su pareja. Por desgracia su plan para esa noche se iba a ver cancelado.
Pero por suerte, otra pareja de esa casa iba a retomar esos planes por ellos.
— 🍓—
Hyunjin rodeó la cadera de Seungmin con delicadeza, al contrario que sus dientes, pues estos mordisqueaban el cuello de Seungmin a diestro y siniestro. El menor se encontraba con la cabeza apoyada contra la pared y con los ojos cerrados, soltando pequeños jadeos de vez en cuando. Ni siquiera habían llegado al cuarto, pues a Hyunjin le había dado por estampar al pelirrojo en medio del pasillo. Además, supuestamente, en el segundo piso no había nadie, pues tenían la entrada vetada. Así que no había riesgo.
— Como dejes marca te pego.— murmuró Seungmin en un pequeño jadeo, sintiendo los besos del contrario recorrer su cuello hasta la mandíbula.
— No te preocupes bebé.— susurró dulcemente, dejando un casto beso en sus labios para luego entreabrir su boca y unir ambas en un electrizante beso.
Seungmin decidió moverse hacia el cuarto, así que entre trompicones, risas y besos, entraron. El menor notó el blando colchón bajo su cuerpo, y con una pequeña sonrisa rompió el beso. Miró a Hyunjin provocativamente, mientras poco a poco se iba echando hacia atrás. El contrario negó con diversión, gateando con lentitud hacia su presa.
— ¿Ahora es cuando huyes, bebé? — preguntó con diversión, atrapando la cintura del menor con sus manos.
— No puedes estar más equivocado, sweetie.— con una ladina sonrisa, Seungmin llevó sus labios al cuello de Hyunjin.
El le había dicho al contrario que no le dejara marcas. Pero Hyunjin no se había quejado, así que él las haría por los dos. Con un pequeño impulso, Seungmin quedó arriba de Hyunjin. Comenzó a besar con una lentitud tortuosa las clavículas del contrario, asegurándose de mantener la piel el tiempo suficiente para que dejara marca. Hyunjin soltó un pequeño gemido en cuanto notó como Seungmin absorbía demasiado tiempo en una, dejando así la piel completamente morada.
Mientras Seungmin seguía con su tarea, con la que Hyunjin estaba más que complacido, el mayor comenzó a subir la camiseta del pelirrojo, dejando expuesta su espalda y torso. Desde su posición no podía hacer gran cosa, pero se aseguró de brindarle las caricias suficientes.
Y así fue como entre besos y caricias la pareja descubrió la comodidad de la cama de Jaemin.
No os ilusiones mucho, pequeñxs míos.
Dos capítulos seguidos, me merezco un premio jsjjsjs.
ESTÁS LEYENDO
Bad boys; stray kids.
Fanfiction❝Los nueve chicos eran malos. Al menos eso desde el punto de vista de sus padres. Uno a uno llegaron al internado, en el cual sus padres creían que cambiarían. Pero terminó siendo lo contrario. Terminaron siendo realmente malos.❞ ─ A Stray Kids fanf...
