¡
Xander
Siempre pensé que mi vida era bastante cotidiana... hasta que desperté con esa resaca.
Una verdadera resaca, la peor de todas.
No creí que despertaría de esa manera, y mucho menos que lo haría con un dulce aroma a duraznos en mi nariz. Suave, delicado, era un momento tan único como confuso. Incluso mi Alfa interior se sacudió con fuerza, emocionado.
Olía... único.
Un aroma floral y cremoso, sofisticado sin duda, con acentos de vainilla, madera de cedro, jazmín y almizcle. Era como si contuviera muchos aromas en uno solo. Sabía que muy pocos Omegas olían de forma tan magnífica.
Quizá no fue tan extraño despertar así, mordí mi labio inferior... pero jamás había escuchado a mi lobo hablarme antes, cosa que nunca me afectó. Esta vez, sin embargo, lo sentí moverse con fuerza cuando me encontré con esos ojitos oscuros y adorables. Eran preciosos. A pesar de ser un tono “común”, brillaban como chocolate caliente.
Sus ojos eran gentiles, sí, pero con una firmeza que despertó mi curiosidad. No vi sumisión.
Desde siempre trabajé por ser independiente. A mis casi 26 años, mis padres todavía me veían como su cachorro. Y claro, siendo su único hijo, su atención siempre estuvo volcada en mí. Aun así, eran grandiosos. Me enseñaron tanto y lo agradezco cada día.
Dí un par de vueltas por la casa, buscando mi teléfono. Suelo ser un poco distraído. Cuando recordé dónde lo dejé, fui por él. En cuanto lo tomé, vi un nombre en la pantalla.
Dudé un par de segundos. No sabía si era un buen momento para responder, pero lo hice, llevándome el aparato a la oreja.
—¿Sí? —Mi voz fue interrumpida por la de mi padre. Su tono suave, profundo y ligeramente ronco me sacó una sonrisa.
—“¿Estoy interrumpiendo algo, cariño?”
Llevé la mano al puente de mi nariz, pellizcándolo, nervioso. Me relamí los labios mientras movía la pierna rápidamente, ansioso.
—No —respondí con rapidez, esperando que no se escuchara nada sospechoso de fondo.
—“Oh, perfecto” —respondió con una sonrisa que casi podía oír. Luego escuché la voz de mi otro padre al fondo, despertando mi curiosidad.
—“¿Adivina quién preparó budín?”
Mi lobo se emocionó como un cachorro.
Solía preparar budín de manzana para mí. Me recibía con una sonrisa y un pequeño “adivina” cada vez que volvía de jugar o de mis clases de teatro. Siempre me gustó actuar desde niño, aunque era demasiado nervioso para dedicarme a eso.
—“Queremos llevarte un poco… y también saber cómo estás viviendo.”
—“Y asegurarnos de que sobrevives, cachorro” —dijo mi otro padre de fondo. Reí, poniendo los ojos en blanco.
Sabía que sólo era una excusa para verme. Y me alegraba. Necesitaba verlos. Aunque... eso dependía de que Dylan ya se hubiera ido.
—“¡A-ah! ¡Sí! Queremos ver a nuestro cachorro, ¿es que no podemos, uh? ¿eh?”
Bajé la mirada, sonriendo.
ESTÁS LEYENDO
Marcado[1]
WerewolfBook 1 Saga : Amor accidental . Despertar con una marca no era lo que me esperaba a mis jóvenes 20 años de edad después de un encierro por mis madres. © Prohibida la copia o adaptación.
![Marcado[1]](https://img.wattpad.com/cover/193083877-64-k624773.jpg)