Seis meses
Dylan
Mis ojos permanecían cerrados mientras mis dedos recorrían los mechones suaves del cabello de mi Alfa.
Xander gruñó bajito, divertido, frotando su nariz contra mi vientre abultado, que se alzaba y caía con mis respiraciones lentas.
Apoyó su cabeza sobre mi pancita y soltó una risa traviesa, como si tuviera cinco años y acabara de escuchar el sonido de un heladero.
-Ya quiero tenerlo aquí, entre nuestros brazos -murmuró, con un brillo cálido encendiendo sus ojos oscuros.
Sonreí al verlo así, tan genuinamente emocionado.
-Está muy inquieto aquí dentro -comenté, justo cuando sentí una patadita más fuerte-. Auch...
Xander levantó la cabeza, frunciendo las cejas al ver cómo mi vientre se movía. Dejó una caricia suave sobre la piel tensa, como si pudiera calmar desde fuera la energía de nuestro cachorro.
-Oye, tranquilo, cachorrito mío -dijo, usando la misma expresión que yo tantas veces repetía, y eso me hizo sonreír con más ternura-. Sabemos que quieres salir, pero te falta un poquito más, ¿sí? No seas rudo con papi.
Besó mi barriga con devoción, y yo reí bajito, encantado por el cariño con el que le hablaba a nuestro bebé.
-Xander... ¿pensaste en algún nombre? -pregunté en voz baja, acariciándole el cabello.
Él mordió su labio inferior, pensativo.
-Estuve pensando en uno... -hizo una pausa, como si no quisiera arruinar la sorpresa-. Pero no sé si te va a gustar.
Hice un ruidito que claramente decía "dímelo ya", y él lo entendió.
-Pensé en... Dean.
El nombre me recorrió como una ráfaga de aire fresco.
Dean.
Sonaba fuerte y dulce al mismo tiempo.
-Es bonito -dije, sonriendo con los ojos-. A mí no se me ha ocurrido ninguno, la verdad.
-¿De verdad te gusta? -preguntó, bajando un poco la voz.
Asentí con una sonrisa tímida.
-Me gusta mucho. Dean será entonces.
Xander dejó un beso suave, cálido, sobre mi vientre como si ya estuviera nombrando a nuestro hijo oficialmente.
•
Más tarde, en la tienda, sus manos me ofrecieron un suéter verde.
-¿Qué te parece este? -preguntó, mostrando la prenda con entusiasmo.
La tomé con cuidado, sintiendo entre los dedos la tela suave.
Tenía un pequeño tigre bordado en la parte trasera. Sonreí emocionado.
-Está hermoso -dije con brillo en los ojos.
Xander rió y la colocó en la canastilla con una expresión satisfecha.
-Sabía que te iba a gustar.
-Mira esto -dije, mostrándole otra prenda, algo más grande-. ¿No es muy grande para un recién nacido?
Él se encogió de hombros.
-Tal vez, pero va a crecer. Y es tan bonita que no importa esperar un poco.
ESTÁS LEYENDO
Marcado[1]
WerewolfBook 1 Saga : Amor accidental . Despertar con una marca no era lo que me esperaba a mis jóvenes 20 años de edad después de un encierro por mis madres. © Prohibida la copia o adaptación.
![Marcado[1]](https://img.wattpad.com/cover/193083877-64-k624773.jpg)