Xander
Suspiro mientras abrazo más fuerte el cuerpo de mi Omega. El aire escapa suavemente de mis labios mientras tengo una mano descansando en su cadera.
Bajo la mirada para contemplarlo. Su cabello está revuelto, y su cuerpo, cubierto solo por una de mis camisas grandes. Su marca se ve renovada y sana.
Mi nariz roza su cuello, inhalo su aroma mezclado con el mío, todavía fresco en su piel. Dejo un beso sobre su marca, saboreando apenas el tinte metálico en mis labios. Gruño bajo.
Era mío.
— Nuestro, — murmuró mi lobo.
Lo miro de nuevo. Mi corazón late con fuerza.
—¿De verdad tienes que irte? —susurra Dylan, sacándome de mi ensoñación. Aclaro la garganta.
Sus ojos me observan con tristeza. Acaricio sus mejillas con cuidado, le doy un beso suave.
—Sabes que no me gusta estar lejos de ti, mi lindo Omega. Pero tengo que trabajar… o, ¿quién va a comprarte tus lechitas de fresa? —susurro, y él ríe.
Trabajo en la empresa de mi padre. Podría haber abierto mis propios negocios, pero preferí quedarme. Papá me necesita. Ahora soy su mano derecha… aunque, siendo sinceros, me sobreexploto. Por eso una vez me fui de la ciudad, necesitaba despejar mi mente.
Quiero darle a Dylan la vida que merece.
Incluso si algún día tenemos cachorritos.
Dylan suspira y besa mi barbilla. Rodeo su cintura con mi brazo mientras él apoya la mejilla sobre mi pecho. Amo tanto cuando hace eso.
Lo miro.
Hace un año que llegó a mi vida.
Sonrío y beso su mejilla, que no tarda en teñirse de rosa. Me acomodo mejor en el colchón y él sube una pierna sobre mí.
No puedo evitarlo: mi mano se desliza por su muslo y lo aprieto suavemente.
—Tengo que irme —digo.
Dylan se sube encima de mí. —DyDy… —dice, cerrando los ojos unos segundos antes de separarse y acomodarse el cabello hacia atrás. Me besa la boca.
—S-solo que no quiero quedarme solo —murmura con una mueca—. Pero lo entiendo, Xinie. Odio sentirme tan dependiente… pero eres mi Alfa, y siento que se me va el alma cuando no estás.
Beso su frente, deleitándome con su aroma. Sé que pronto dejará de sentirse tan vulnerable, la marca solo afecta así el primer año.
A menos que haya embarazo.
—¿Por qué no sales con algui—? —me detengo. Lo veo hacer una mueca. Delete. Delete.
—Por si no lo notaste, no tengo amigos. Y no conozco casi nada. Además… no me gusta salir.
Cierro los ojos, arrepentido. Lo había olvidado, aunque él parecía tranquilo.
Aun así, me atrevo a preguntar:
—¿No te gusta salir… o te da miedo?
ESTÁS LEYENDO
Marcado[1]
WerewolfBook 1 Saga : Amor accidental . Despertar con una marca no era lo que me esperaba a mis jóvenes 20 años de edad después de un encierro por mis madres. © Prohibida la copia o adaptación.
![Marcado[1]](https://img.wattpad.com/cover/193083877-64-k624773.jpg)