Dylan
Me dolía todo el cuerpo.
El calor se había reducido a una llama tenue, pero el sudor aún pegaba mi piel a las sábanas. Mis piernas temblaban y mi respiración era irregular. Xander seguía sobre mí, aunque ahora solo me abrazaba, cubriéndome con su calor, como un escudo.
El nudo aún no se había deshecho del todo. Lo sentía dentro, palpitante. Mi cuerpo todavía respondía con ligeros espasmos cada vez que se movía un poco. Cerré los ojos, intentando regular el temblor que me subía por la espalda.
Xander me acariciaba con dedos temblorosos. Su respiración se había calmado, pero su pecho subía y bajaba con lentitud, como si aún no estuviera completamente presente.
Me sentía… diferente.
Vacío y lleno al mismo tiempo.
Vulnerable. Marcado. Unido.
—¿Duele? — preguntó, su voz ronca, casi un susurro.
Asentí apenas. Tenía la garganta seca. Tragué saliva con dificultad.
—Un poco… pero estoy bien.
Él bajó el rostro y besó mi sien con ternura.
—Lo siento. Fui demasiado brusco. Perdí el control…
Negué, con esfuerzo.
—Era inevitable… y… yo también lo quería — murmuré, sin abrir los ojos — No fue solo el celo. Te quiero.
Él se tensó un segundo. Luego su mano bajó por mi espalda, lenta, cuidadosa. Me abrazó con más fuerza.
—Yo también te quiero, Dylan. No sabes cuánto.
Nos quedamos en silencio. Sentí su nudo finalmente relajarse. Gemí suavemente cuando se deslizó fuera de mí. Mi cuerpo se estremeció, agotado.
Xander me acomodó con cuidado, buscando no herirme. Se sentó a mi lado, cubriéndonos con una manta.
—Voy por agua — dijo, pero lo tomé del brazo.
—No. Quédate un momento más… solo un poco…
Él se tumbó de nuevo a mi lado. Su brazo me rodeó, cálido y firme. Apoyé la cabeza en su pecho, escuchando los latidos de su corazón.
—¿Estás seguro de que no te arrepientes? — preguntó, en voz baja — No quería que esto pasara así. Con tanta urgencia. Con dolor.
—No fue perfecto — admití — pero fue real. Y... ahora estamos unidos. ¿Verdad?
—Sí… — exhaló con fuerza — Estás marcado otra vez. El vínculo está activo. Lo siento en cada fibra de mi cuerpo.
—Yo también.
Tocó mi cuello, acariciando la marca reciente, que aún ardía. Era como una herida abierta, pero no dolía. Era… algo más. Un símbolo.
El símbolo de que, le pertenecía. De que me pertenecía.
—Tu cuerpo va a estar sensible unos días — murmuró — Y lo más probable es que tengas calores intermitentes. El primer celo vinculado es así.
—Genial — dije con ironía, sonriendo débilmente — ¿Y tú?
Él se encogió de hombros.
—Mejor ahora. Mi celo cedió cuando me aseguré de que estabas… mío. Seguro. Satisfecho. Pero me durará un poco más. Aunque no tan intenso.
Asentí. Mis músculos estaban agarrotados. Apreté los dientes para no quejarme al moverme.
—Te daré un baño, luego te pondré hielo, y supresores si los quieres. Tengo preparados. Los traje por si acaso.
ESTÁS LEYENDO
Marcado[1]
Lupi mannariBook 1 Saga : Amor accidental . Despertar con una marca no era lo que me esperaba a mis jóvenes 20 años de edad después de un encierro por mis madres. © Prohibida la copia o adaptación.
![Marcado[1]](https://img.wattpad.com/cover/193083877-64-k624773.jpg)