48. Estoy tan enamorado de ti.

3.3K 155 11
                                        

A Thousand Years - Christina Perri

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

A Thousand Years - Christina Perri

El gran día de Alexa y Mario había llegado. Todos estaban emocionados por el evento, después de tanto preparativo, ya morían porque el día llegara. Los novios contaban los minutos para finalmente unir sus vidas, concretar el anhelado sueño de estar juntos para siempre.

Iker y Estefanía, por supuesto eran los padrinos principales, como Alexa había planeado. Siempre supo que acabarían juntos. Se querían demasiado como para mandar todo por la borda. Mario y ella disfrutaban mucho verlos vivir su amor libremente, sin esconderse. Sentían que finalmente todo tomaba su cauce.

—¿Nervioso? —Cuestionó Iker al chico, mientras esperaban en la habitación a que fuera tiempo de bajar a la ceremonia.

—No tienes ni idea...—contestó, sonriendo, acomodándose el moño por quinta vez en los últimos diez minutos, causando una risa divertida en el mayor.

—Aún estás a tiempo de escapar, podemos tomar el primer vuelo fuera de aquí—sugiere en broma, intentando tranquilizarle.

—Dudo que eso me libre de ella. Movería cielo, mar y tierra hasta encontrarme—dice, siguiéndole el juego, pero ambos sabiendo que si alguien era capaz de eso, esa era Alexa.

El celular de Iker los distrajo, pues Estefanía le había enviado otro texto. No se habían visto desde hacía tres días, cuando ambos se fueron a las respectivas fiestas de despida de solteros de los novios.

"Ale esta insoportable! HELP!! Jajaja muere porque la hora llegue, no deja de caminar de un lado a otro. Eso sí, dile a Mario que se prepare, pues esta preciosa, se le caerá la baba!" Sonríe ante las palabras de la chica. Ya imaginaba todo el alboroto que traen en el cuarto de las chicas, que estaba del otro lado del hotel para que no vayan a cruzarse por casualidad.

—Dice Teff, que Ale esta insoportable, pero que te prepares porque está preciosa—cuenta, enseñándole el texto.

—Me preocuparía si no lo estuviera, así es ella. Y créeme, cuento los minutos para finalmente verla... han sido días eternos. Desde que nos comprometido, apenas y habíamos pasado días separados—había sido una tortura no dormir a su lado. Se había vuelto adicto a su olor, a sus caricias. A pesar de haberla pasado bien en su despedida de soltero con los chicos, anheló cada segundo a esa loca chica que lo tenía embrujado.

—Se de lo que hablas. Desde que regresamos de España, después del juicio, Estefanía casi que vive en la casa, es horrible cuando tiene que quedarse con sus padres... deseo con ansias el día que finalmente no tenga que hacerlo—se queja, recordando lo molesto que era dormir sin ella.

—Pronto...—murmura con complicidad, Mario—. Aún está abierta la oferta de Ale—recuerda, ofreciéndole de nuevo entregarle ese anillo que llevaba guardando semanas, durante la fiesta.

Volver a ti©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora