Capítulo 20

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Me hacerque a ella lo mas rápido que pude me apolle en el borde de la cama la única parte de su cuerpo que no estaba roja de sangre ern sus brazos, su piel estaba palida , llena de rasguños que se remarcaban perfectamente bien, la sensación de culpa y de venganza pasaban ardientemente por mi cabeza. Suavemente toque su brazo con mi mano, estaba tibia casi helada.

-Raziel...-dijo con voz débil-.

-¡Voctoria!, ¿cómo estas?, ¿qué fue lo que te paso?, ¿quién te hizo eso?-grite-.

Con dificultad abrió sus ojos, empezó a brotar más gotas de sangre que se deslizaron por sus mejillas, trato de enderezarse pero parecía que le era imposible hacer eso, tome con cuidado su cabeza y la enderezarse mire detenidamente sus ojos.

-Victoria tus ojos están...

-Lo se Raziel yo...

Se llevo las manos a la boca y tosió varias veces sangre salia de su boca y se deslizaba por sus manos como gotas de agua se y seguía con su caminos por sus brazos y frenaba al borde de sus piernas, parecía que se le dificultaba respirar, dirime su atención a mi, sus ojos estaban cansados, fruncio el ceño, despego sus manos de su boca y la puso en mi pecho, suavemente se hacerco a mi pegando mi frente con la suya.

-Raziel tienes que salir de aquí -me advirtió-, no es seguros que estés aquí.

-¿Por qué lo dices?, a tu lado no puedo correr peligro- dije rozando mi mano en sus mejillae-.

Hizo un gemido de dolor, sus ojos empezaron a chorrear mas gotas de sangre mezcladas con lágrimas su respiración se acelero, separó su cabeza de la mia, con sus manos me empujo, no mantuve el equilibrio y me tiro al suelo.

-¿Que te sucede Victoria?.

Victoria se quedo paralizada con los ojos bien abiertos estaba sintiendo temor y preocupación por ella, sus brazos los puso en su estómago como si un dolor insoportable le aquejada en esa zona su delicada voz se escucho por toda la casa en forma de gritos, me levanté pero ella volvió a tirarme al suelo con una patada, se dio la vuelta y se dejo tirar al suelo, gateando me acerque lo más rápido que pude, su piel era oscura y se podía apreciar como el bello de todo su cuerpo cada vez se notaba más, crecía hasta tapar todo su cuerpo, en sus pies las uñas se convirtieron en garras, tanto los pies como las piernas tomaron forma a las de un lobo al igual que lo brazos y sus manos, su boca tomo forma de hocico, abriendo la boca sus blancos y afilados colmillos empezaron a formarse, que pies se derretía y se perdía. Mi corazón martillaba con fuerza mi pecho, el temor recorrió por todo mi cuerpo, mis brazos temblaban junto con mis piernas, Victoria se había transformado en una mujer lobo y todo por mi culpa. Después de tranquilizarse me miro detenodamente los ojos.

-¿Vi..Victoria?.

Ella fruncio el ceño y comenzó a gruñir como si tratara de arrebatarle su alimento, de un salto se poso encima de mi y en poco momentos me mordió la garganta, como lo aria un león hambriento, la sangre de mi garganta salia a mares, pero lo extraño era que no sentía nada.

-¡Victoria!-grite dando un salto en la cama-.

Mire a mi alrededor tratando de hubicarme, estaba en la casa de Victoria, todo había sido un sueño.

Gota rojaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora