CAPÍTULO 1

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La preparatoria daba asco.

Kenjirou Kyoko había entrado a la preparatoria Karasuno la cual claramente no había sido su primera opción, pero había sido la única que la había aceptado con una beca ya que el dinero en su casa no era algo que brillará por su abundancia por lo cual la única opción que tenía para poder tener una educación era conseguir una beca, preferentemente después de haber rogado de rodillas, para luego matarse estudiando para no perderla.

Toda su vida la había vivido así por lo cual estaba acostumbrada a ese estilo de vida al igual que sus hermanos pequeños, sabía que no tenia muchas oportunidades en la vida por eso no dudo en aceptar ir a Karasuno aunque quedara a una hora de viaje desde su hogar.

Kenjirou siempre había tenido una extraña personalidad que venía acompañada de muchísimos problemas de autoestima, pero siendo sinceros ¿Qué adolescente de 16 años no tiene problemas de autoestima?, nunca le habia importado lo que pensarán de ella, sus problemas de autoestima recaían precisamente en lo físico, nunca habia tenido el cuerpo que la sociedad japonesa tildaba de estético, siempre había tenido un poco más de grasa en ciertas partes, lo cual no era algo malo pero haber crecido en la sociedad japonesa en donde las adolescentes normales parecian idols desde una temprana edad nunca le habia ayudado. Todo eso la había llevado a ser ridículamente delgada a la temprana edad de 14 años pero no era para nada sana he incluso de esa forma en las que sus brazos parecian que estaban por romperse, nunca se sintió conforme con lo que veía en el espejo.

Y ahí se encontraba en un apestoso bus esperando a llegar a su destino que era la escuela, había faltado a la ceremonia del día anterior así que lo unico que sabía era que estaba en la clase de preparación para la Universidad y que su salón era el 1-4.

Tenía un plan claramente establecido con respecto a su vida en ese momento el cual era conseguir un trabajo cerca de la escuela y así poder hacer tiempo para el único bus que la devolvía a su casa a las 8 pm, lo cual significaría que llegaría a las 9 pm a su hogar y tendría que estar hasta altas horas de la noche estudiando como siempre en especial teniendo en cuenta la gran falta de habilidad que tenía para el cálculo.

Cuando por fin llegó a la escuela se sintió bastante intimidada por la gente que se encontraba ahí, muchos de ellos parecian ser amigos hace años y haber planeado estudiar en esa escuela toda su infancia, Kyoko tiro de sus largas mangas cubriendo sus manos demostrando así lo nerviosa que estaba y lo nerviosa que le ponía esa cantidad de gente; se deshizo de sus zapatos y los cambio en el genkan usando así los zapatos que le correspondían que estaban perfectamente guardados en su casillero.

Subió las escaleras más cercanas buscando su salón correspondiente, todos notaban que estaba nerviosa a su al rededor ya que traía la mano rozando sus labios más específicamente la tela de su gran sudadera, paso por muchas clases hasta que encontró la 1-4 la cual sólo contaba con dos chicos que hablaban entre ellos a los cuales Kenjirou no presto atención y se dirigió al asiento que estaba marcado con su nombre el cual quedaba justo al lado de la ventana, cosa que agradecía mucho ya que le ponía nerviosa el tener que estar rodeada por todas partes de personas que no conocía.

Su mente divagaba en cada persona en el salón las cuales analizaba minuciosamente como si de esa forma pudiera elegir quien era la mejor opción para tener como amigo, la cual fue sin duda un chico de cabello verdoso sólo por que se veía casi tan nervioso como ella pero más importante tenía un balón de Voleibol en la mano.

Amaba jugar Volei, siempre lo habia hecho gracias a su padre el cual amaba el deporte igual que ella, el problema era que Kyoko no tenía una buena condición física, se cansaba con facilidad y la poca comida que entraba en su organismo facilitaba que se terminará por marear y vomitara de la fatiga que le generaba jugar sin comida en el sistema. Así que desde los 13 años que no jugaba ya que cuando llegó a la pubertad y todas sus compañeras de equipo parecian modelos dejo el club y se centró en otras cosas que ella consideraba más importantes como por ejemplo los estudios.

Moonlight  [Tsukishima Kei]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora