Chantria y yo esperamos algunos minutos para poder dar por muerto a aquel chico al que mi lanza le había perforado el pecho por completo, y otros tantos para que el pequeño grupo que lo acompañaba se diera por vencido y finalmente se retirara de la escena para que nosotras pudiéramos salir de donde estábamos escondidas sin ser vistas por nadie ajeno a nosotras.
—Fue un gran tiro —afirmó mi mejor amiga mientras recogía la comida que habíamos recolectado en nuestro camino.
—Gracias —le respondí, sonriendo.
—La verdad es que me aterra el hecho de tener que enfrentarme a ti cuerpo a cuerpo en algún futuro.
Reí por lo bajo, en realidad trataba de evitar pensar en el Cónclave a toda costa, al menos por ahora. Lexa era fuerte, perseverante y nada jamás parecía poder derrotarla. Solté un suspiro, quería dejarme llevar por la idea de que mi mejor amiga y yo aún teníamos mucho tiempo antes de mortificarnos por tener que enfrentarnos.
—Prometo ser gentil —bromeé.
—Sé que lo serás —me respondió casi de la misma forma—; pero me refiero que... tienes muy buenas razones para convertirte en lo que estás destinada a ser, ¿sabes? Es decir; hacer orgullosa a tu madre, mantener a salvo a tu clan, diablos, incluso poder cerrarle la boca a Titus —hizo una pausa para poder mirarme a los ojos, alzando los hombros—, yo no tengo nada por lo que luchar: fui abandonada por mi propio clan y Titus ni siquiera voltea a verme.
Sabía a la perfección cuál era su historia, y cuáles eran sus sentimientos al respecto. Por fortuna, mi suerte no se acercaba a la de ella, por lo que no había forma de saber con exactitud cómo se sentía. Solté un leve suspiro, con cuidado de que no me escuchara para que no se diera cuenta de que, en realidad, no sabía qué decirle a continuación. Lo único que podía hacer era consolarla o decirle que todo iba a estar bien, no podía ser tan complicado.
—Créeme que es mejor que Titus no te dirija la palabra —le dije, en un intento de animarla—; el tipo es un dolor en el trasero.
Ella sólo curvó sus labios levemente, sin que mi chiste le causara gracia alguna pero tratando de que no me desanimara como ella parecía estarlo.
Inhalé hondo. Ayudar a la gente que me importaba parecía no ser mi fuerte.
—Chantria, escucha —la llamé, con voz suave—, la verdad es que no hago las cosas para enorgullecer a mi clan, a mi madre o a Lexa, todo lo que hago lo hago por mí, para demostrarme que soy capaz de hacer muchas otras cosas y avanzar, por tan inútiles que aquellas acciones parezcan —sus ojos azules miraban fijamente los míos, expectantes a que más palabras salieran de mí con la fluidez con la que lo hacían hasta ahora—. Tienes que hacer las cosas por ti y no por los demás, al menos hasta que demuestren que harían lo mismo por ti.
Esta vez sonrió de verdad y, sin pensarlo dos veces, me atrajo hacia ella desde los hombros con fuerza para abrazarme.
—Me alegra saber que tienes un lado suave e inspirador detrás de todas aquellas capas de... guerrera sedienta de sangre.
Sólo opté por reír y tensar aún más mis brazos. Quizás no pudiera relacionarme con la gente tanto como deseaba hacerlo debido a los posibles peligros que podrían correr a causa de lo que en realidad era; pero que Chantria siguiera a mi lado era mucho más de lo que podía pedir en un mundo tan impredecible como en el que vivía.
—Por cierto —dijo, separándose de mí con cuidado y recogiendo la bolsa de cuero que había cargado sobre su hombro por todo el trayecto—, dulces dieciséis.
Sacó una daga recién trabajada con el mango plateado y hoja tan pulida que todo se le reflejaba sin esfuerzo y me la entregó con cuidado. La miré con detenimiento: de verdad era un arma digna de ser conservada por los detalles y la belleza con la que cargaba.
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MY BLOOD | jasper jordan
Hayran Kurgu❝when everyone you thought you knew deserts your fight, i'll go with you❞ Emlyn y Jasper buscan ser el soporte del otro en un lugar tan aterrador como la Tierra aún cuando todo parece estar en su contra. ━𝐅ui víctima del lado rudo que tienes pero...
