Lo mejor para todos era que no gastara ni un solo segundo más en ir a la habitación que compartía con Jasper a tomar todas mis pertenencias y evitar que mi estadía en Arkadia escalara a situaciones mayores que se encontrarían fuera del alcance de todos los involucrados.
La presencia de Bellamy era difícil de pasar por alto y, aún cuando yo trataba de ocultarme de su mirada, la certeza de que me había visto en más de una ocasión se colocaba con firmeza en mi cabeza y, a pesar de sentir la presión de la situación en cada parte de mi cuerpo, no podía evitar sentir una pizca de tranquilidad al caer en cuenta de que no se estaba dejando de llevar tan abruptamente por todas las ideas que comenzaban a adueñarse de las mentes acerca de mí... acerca de nosotros.
Estaba bien. Aún existía la posibilidad de que la Coalición de los 13 clanes no se quebrantara. Todo estaba en su lugar, todo estaba bien.
Cada pasillo me parecía tan largo como el infinito, el resonar de mis pasos contra el suelo se hacía más largo después de un tiempo que pareció serme eterno llegué a la entrada de la habitación, abriendo la puerta con cuidado de que no fuera a hacer un sonido chirriante que me delatara y me dejara al descubierto para cualquier otra persona que no fuera Bellamy.
El cuarto estaba frío y me pareció sentir un aura de indiferencia tan fuerte que, por instinto, coloqué mis manos sobre mis antebrazos en un gesto ridículo de protección ante una amenaza que ni siquiera existía.
Odiaba sentirme así, tan débil, con el temor apoderándose de cada espacio de mi mente y, por ende, de todas mis acciones. No tenía la más mínima idea de qué era lo que en verdad había hecho para ponerme en esta situación en Arkadia y para hacer que las únicas cuatro paredes que había conocido como mi hogar estos últimos meses se sintiera tan lejanas ahora.
No quería sonar ególatra, ni siquiera quería sonar orgullosa, pero no era lo que merecía.
Sentí mis pulmones llenarse de aire y sacudí mi cabello como si aquello ayudara a ahuyentar todos los pensamientos intrusivos de mi cabeza y puse manos a la obra, tomando una descuidada bolsa de tela que se encontraba justo a lado del mueble que reposaba a un costado de la cama.
Abría cajones, abría las puertas del diminuto armario con una naturalidad increíble, con mis pies yendo de lado a lado con una firmeza que me parecía extraña pero que no quería dejar ir. Tomé toda la ropa que encontré, tomé todo lo que en alguna vez posé mi vista con la total certeza de que fueran míos y, al ponerme justo en la entrada una vez más, caí en cuenta de lo vacío que se encontraba el cuarto en aquel momento.
Nostalgia, tristeza... terror.
Sentía tantas cosas que no estaba dispuesta a indagar en todas ellas, al menos no ahora, al menos no en un momento en el que sintiera todos los cañones de todas las armas en Arkadia apuntando directo a mi nuca.
Pero, aún más allá de todas las emociones que se arremolinaban en mi estómago, la decisión de que en verdad no estuviera olvidando nada en el cuarto se hacía más grande a cada segundo que pasaba y estaba segura de que no se iría.
Tomé otro largo suspiro y miré exhausta al techo.
Por alguna razón mis días se hacían cada vez más largos.
Trepándome sobre un taburete cuyo único propósito era coleccionar ropa sucia en el cuarto tuve la suficiente altura para adentrarme en todos aquellos espacios que parecían ser muy útiles para almacenar varias cosas más en caso de que todos los espacios en el cuarto estuvieran ocupados y, aún cuando yo jamás habría puesto algo en aquellos oscuros y polvorientos lugares, sabía que debía buscar en lo más profundo de la habitación para no pasar nada por alto.
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MY BLOOD | jasper jordan
Fiksi Penggemar❝when everyone you thought you knew deserts your fight, i'll go with you❞ Emlyn y Jasper buscan ser el soporte del otro en un lugar tan aterrador como la Tierra aún cuando todo parece estar en su contra. ━𝐅ui víctima del lado rudo que tienes pero...
