XXVI

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No tenía idea de cuánto tiempo se haría desde Polis hasta llegar la montaña, mas supuse que sería bastante aún cuando después de sólo un par de pausas vislumbre la gran sombra que el Monte Weather proyectaba cuando el sol comenzó a ocultarse por detrás de los vastos y frondosos árboles que nos rodeaban.

Cuando la brisa parecía ser más fuerte con la inevitable caída de la noche, bajé de Ena con un sato, perdiendo el equilibrio una vez que las plantas de mis pies tocaron con prisa la tierra húmeda junto con los hierbajos que brotaban en cada posible espacio de esta. La gran puerta por la que salí hace casi un día permanecía ahí, queriendo parecer impenetrable si tan sólo aquel enorme hoyo que se asomaba a uno de sus costados no la delatara del todo. Era un espacio grande, pero no lo suficiente para entrar de lleno por él, tendría que agrandar la abertura si realmente estaba buscando una manera de escabullirme.

Para mi suerte el metal que conformaba la puerta se encontraba caliente y, por ende, débil; el resto se arreglaba con algunos golpes o fricciones por parte de la lanza con la que cargaba.

Fueron varios golpes y pocos minutos para que la abertura fuera lo suficientemente estrecha para que entrara por ella acompañada de alguno que otro rasguño en mi piel. El clima dentro del Monte no era precismanete como lo recordaba, en vez del calor que sentí la primera vez que aparecí merodeando impaciente por los pasillos del lugar acompañada de Jasper se había visto súbitamente reemplazado por el frío que tanta tragedia y desdicha siempre me ocasionaban.

Y parecía ser que, para mí, conocer el lugar a la perfección, era mucho más aterrador.

Caminé por el amplio pasillo del nivel hasta llegar al ascensor, el cual, anteriormente, necesitaba de una pequeña placa especial par funcionar; pero que ahora estaba en tan mal estado que parecía no importarle quien entrara e hiciera uso de éste.

Tragué saliva, sin saber si estaría emocionada o aterrada por saber cómo todos ellos se las habían arreglado para hacerles frente a los hombres de la montaña.

Los niveles subían frente a mí en forma de ladrillos y concreto, conmigo sin saber exactamente dónde detenerme. En realidad, tantas eran mis ansias por ir con Jasper y sacarnos a todos de aquí tan rápido como me fuera posible que ni siquiera me tomé la molestia de pensar en un plan en el camino y ahora estaba sufriendo las consecuencias de no tomarme el tiempo para ser inteligente.

Lexa no me había enseñado de esa manera.

El ascensor se detuvo bruscamente justo a la mitad de un par de niveles. Resoplé. A pesar de que toda mi vida hubiera sido un constante esfuerzo por mantenerme de pie en verdad agradeciera que algunas cosas fueran más fáciles que otras.

Sin tener demasiadas opciones a mi favor, quise abrir las puertas del ascensor con toda la fuerza que mis brazos cargaban en el momento, además de que podría ser una buena manera de dejar escapar todos los nervios y la adrenalina que no me dejaban desde que salí de Polis a toda velocidad. Cuando el par de rejas metálicas estaban lo suficientemente abiertas metí todo mi cuerpo entre ellas, sosteniéndolas con ayuda de mis brazos y piernas, tomando la inspiración para zafarme de su agarre y saltar para llegar al suelo del nivel de abajo.

No pasó mucho tiempo para que el ascensor hiciera escapar chispas por doquier y se dejara caer a toda velocidad por todos los niveles restantes después de que yo toqué el frío cemento del suelo, escuchando cómo la gran caja metálica emitiera un fuerte y hueco sonido que se propagó por todo el nivel. No había sido tan mala idea salir de ahí cuando tuve la oportunidad.

Comencé a caminar por el largo pasillo en busca de Jasper o, en su caso, alguna otra manera de llegar a él que no se limitara al ahora inexistente ascensor. Tenía el camino libre, ahora lo único que tendría que hacer era deshacerme de cualquier obstáculo que se me podría aparecer en el proceso; mas no contaba que uno de ellos se dirigiera de una manera tan directa hacia mí.

MY BLOOD | jasper jordanHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora