16 de mayo de 2018
—¿Les contaste todo? —Pregunto reticente.
—Con pelos y señales —reafirma mi amiga—. En el fondo sabía que no se lo tomarían tan mal —finalmente se atrevió a revelar su relación con Camillo Belucci—. La reacción que siempre temí fue la de mi pad...
No completa la frase. Ya todos saben la completa y absoluta verdad. Enzo se encuentra hablando con su madre en estos momentos. No debe ser nada fácil. Por momentos, me siento culpable por lanzar el ultimátum. Luego recuerdo el rostro moribundo de mi padre y la risa sardónica de Fabrizio. No podremos ganar esta guerra si no confiamos entre nosotros.
—¿Cómo lo llevas? —Pregunto temerosa. Ambas nos encontramos recostadas en el sofá de la sala de estar.
A pesar de la tensión en el ambiente, me siento más cómoda. Es como si me hubiera liberado de una inmensa carga. Ya me siento más como yo misma.
Bianca respira profundamente, antes de contestar:
—Aún haciéndome a la idea. Fabrizio era raro, pero fue un buen padre. Siempre estuvo presente. Ahora me entero de que planeó la muerte de mi tío y mantuvo a mi madre amenazada por años.
El resto de los presentes escucha sus palabras, pero no hablan. Saben que la conversación es, de cierta forma, privada. Todos esperamos reunidos la reacción de Enzo.
—Lo lamento, Bianca —envuelvo sus manos entre las mías—. De verdad desearía que no fuera cierto —a veces siento que es solo otra de mis pesadilla. Parece tan irreal—. Lamento no haberte contado. Yo...
—No es tu culpa —me corta—. No es culpa de nadie —desvía la mirada hacia los demás—. Era un secreto que pertenecía únicamente a mis padres y a mi tío. Solo ellos podían decidir desvelarlo. Aunque agradezco que hallas empujado a mamá a hacerlo...
Sonreímos. Es bueno sonreír después de unos días tan contradictorios.
—Tienes razón, Rina —interviene Gabriella—. Necesitamos esto para poder continuar.
—No necesitas llevar la carga tú sola, cariño —intercede la abuela.
Bruno se pone de pie, sorprendiéndonos a todos. Se ha mantenido silencioso desde ayer. Además, se encuentra lidiando con la idea de que a estas horas, Alda ya sabe de su relación con Luciano. El D'Cavalcante fue a contarle. Hoy se desvelan los secretos y salen a la luz.
Mi primo se agacha para colocarse a la altura de mi vista. Nos toma a Bianca y a mí de la mano y nos junta a los tres.
—Estamos juntos en esto.
Los tres asentimos al mismo tiempo.
—¿Lo estamos? —Enzo Varone irrumpe en la habitación con su madre detrás.
—No sé —Bruno se levanta dispuesto a enfrentarle —. Dímelo tú.
De un momento a otro, ambos corren a abrazarse. Enzo llora con fuerza. El resto le imita, pero de manera más silenciosa.
—Lo estamos, compañero —confirma entre sollozos—. Lo estamos.
La camaradería entre ellos dos es realmente conmovedora. Guido se suma al abrazo y los hijos mayores de Alessandro le siguen. Más tarde, se trasladan hacia nuestro sofá. No sé cómo lo logran, pero los cinco chicos se acomodan junto a nosotras.
—Ya que estamos con las revelaciones —comenta Bruno entre risas—. Confieso que no permitiré que Alda se case con Dante y destruiré a nuestros enemigos.
—Eso no es un secreto para nadie, idiota —rebate su primo.
—Cierto —recapacita mi otro hermano—. Igual lo haré. ¿Os unís a la causa?
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Pasión y Poder
RomanceCatarina se enamoró de Luciano desde el día en que él la rescató de la muerte, pero la diferencia de edad, un matrimonio arreglado y la organización a la que pertenecen, siempre le ha impedido confesar ese amor, convirtiéndolo en su más grande secre...
