Carta de Massimo a Catarina:
Hija:
Sí, eres mi hija. No quería aceptarlo, cuando escuché tu apellido. Pero en cuanto te vi, lo supe. Eres la mezcla perfecta entre tu madre y yo —excepto por los ojos, deben ser de tu familia materna—. Una vez soñé que te sostenía con un brazo y abrazaba a tu madre con el otro. En ese entonces, era muy joven para saber que los sueños no se hacen realidad. Sobre todo, cuando perteneces a la mafia y estás destinado a ser un capo de la misma.
Nunca creí en el amor, mucho menos en el amor a primera vista...; hasta que concí a tu madre. Sienna Russo me sedujo con el sensual baile de sus caderas, su rostro perfecto esculpido por el mismo ángel y sus ojos grises como un cielo lleno de nubes. Era el ser más hermoso y extraordinario que había visto jamás. Tú heredaste su belleza.
Me convertí en su cliente preferido, y luego en el único. Logré sacarla de las calles y desintoxicarla. Quise huir de todo y todos para estar con ella..., y lo hice.
Dejé a mi esposa, hija y familia atrás. Sienna estaba dispuesta a seguirme hasta el fin del mundo. Fue el mejor año de mi vida. Con el tiempo, nuestro amor y complicidad no hizo más que aumentar. No concebía una vida en la que ella no estuviese.
Pero sabes tan bien como yo, que solo hay una forma de salir de la mafia. Mi padre me encontró, me amenazó y me obligó a regresar a Roma. El mundo se me vino encima. Le regalé una última noche a la mujer de mi vida y una maleta de dinero suficiente para vivir el resto de su vida sin problemas. A la mañana siguiente, me marché sin mirar atrás. Mi vida ya no importaba, solo ella. Debía asegurar su vida y bienestar.
De nada sirvió mi sacrificio...
Meses duespués, supe que había vuelto a las drogas. Sin embargo, fui informado demasiado tarde; Sienna había muerto por sobredosis de cocaína.
Solo me quedó un camino: la venganza, la crueldad. Eliminé al Sabueso. El hijo de puta se atrevió a venderle droga a tu madre; cuando cada distribuidor en el país lo tenía prohibido.
Desde el día en que supe de su muerte, me convertí en el hombre que ahora conoces. Soy una bestia con una sed de poder, sangre y venganza insaciable. La rabia envenenó mi alma, hasta que me dejó completamente vacío. Solo dejé un espacio para Gianna, mi hija, mi consuelo.
Nunca supe de tu existencia. No sabes cuánto lamento lo que te ha tocado vivir. Me duele, algo en mi interior despierta y duele con solo escuchar tu nombre. Creéme, que si lo hubiese sabido, nuestra historia hubiera sido totalmente diferente. Pero no podemos cambiar el pasado —desafortunadamente—, solo mirar hacia el futuro. Soy lo que soy y no hay redención para mí. Eso no significa que te quiera menos.
Ahora estamos en bandos diferentes; sin embargo, ten por seguro que tú y yo jamás seremos enemigos. No pude hacer nada por Sienna; contigo será diferente. Nada ni nadie en el mundo podrá dañarte. Lo prometo.
Sé que el mérito no es mío, pero estoy muy orgulloso de la mujer en que te has convertido. Cuida de Gianna. Ella es la mayor, pero tú eres la más fuerte.
Te quiero, aunque no sea correspondido. Solo espero que algún día puedas perdonarme.
Tu padre
ESTÁS LEYENDO
Pasión y Poder
RomansaCatarina se enamoró de Luciano desde el día en que él la rescató de la muerte, pero la diferencia de edad, un matrimonio arreglado y la organización a la que pertenecen, siempre le ha impedido confesar ese amor, convirtiéndolo en su más grande secre...
