ENGELBERT BARROW
La música me taladraba los oídos, ya me empezaba a preocupar por si algo le había pasado, en estos lugares hay mucho peligro. A pesar de que ella sabe cuidarse, la preocupación hacia que ya no tenga uñas en los dedos.
Me levante decidido a buscarla, los chicos no se opusieron porque sabían a qué iba. La gente era un caos, la pista de baile aún estaba con personas bailando, muy poco la verdad, en cambio se dispersaron por todos lados.
—Lennox...—hablé cuando la vi salir de un baño.
Ella cerró la puerta rápidamente, estaba totalmente seguro que adentro había un chico con la camisa abierta y los botones del pantalón también, pero a ella no le importo, se colocó frente a mí.
—¿Qué quieres? —me dijo fríamente, alejé mi vista de la puerta y me fijé en la oscuridad de sus ojos.
—Ahm...yo venía a ver como estabas. —le respondí.
—Estoy bien ¿Qué mal me podría pasar en el baño? —ella se alejó de mi un poco y yo vi como el chico salió de ahí enojado subiendo las escaleras.
Sabia esto, no era tan inocente como todos me pintan, sabía que algo había pasado adentro y tiene que ver con su mal humor.
—Lennox ¿Quieres hablar conmigo? Es que no sé qué pasa por tu mente por más que lo intente. —le dije y ella seguía de espalda.
Quería conocerla, quería saber que le gustaba no me interesaba que fuera, solo quería que ella se interese en mi como yo lo estoy de ella.
—Lennox...—hablé para que vuelva.
Ella regresó sin perder sus ojos de los míos y me estampó contra la pared, mis ojos quedaron abiertos sorprendido por su acción, ella colocó su brazo en mi pecho para no irme lo que ella no sabe es que no tiene por qué encarcelarme para estar con ella, no necesito ni siquiera unas esposas para querer estar con ella.
—¿Qué quieres de mi Engelbert? Te doy a conocer solo lo que yo te permito ¿Qué te hace pesar que eres especial entre los demás?
—La forma en cómo me tratas.
—Eso era antes de saber que tienes sentimientos hacia mí, hubiéramos podido entendernos como amigos, pero te lo repito los sentimientos aquí no van, no conmigo.
—¿Qué había pasado adentro? ¿Te iba hacer daño el chico?
—¡Iba a tener sexo con el! Tendría sexo con cualquiera porque eso es lo que hago, tener sexo con cualquiera solo para saciarme ¿Que te hace pensar que dejare de ser como soy porque tú seas el que me salve? Con tus ideas de que aún sigo mal y quieres ayúdame.
Debo confesar que he tenido días difíciles, días no, solo momentos, en donde he querido pensar en cómo ser suficiente para ella y cómo puedo complacerla de la forma en la que se merece, me gusta como soy y quiero que ella se enamore así de mí, no de alguien que pretendo ser, llorar no es malo, llorar no es de débiles, llorar no es solo para las mujeres, mi mami dice que soy alguien sensible, es mejor eso a no sentir nada y acumularte todo.
—Lennox yo solo...
—¿Qué es lo que quieres? Esto hago, solo tengo sexo, de mí solo obtendrás sexo y nada más. —las expresiones en su rostro eran frívolas.
—Quiero que me beses. —le dije tratando de sonar decidido cuando me temblaban hasta los cabellos.
Su expresión no reflejaba sorpresa ni otra emoción, solo era neutra.
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Hechos para ser uno solo
Sonstiges¿Cómo te imaginaste tu primer día en la universidad? Clases, fiestas, amigos, romances... Hay mucho más que averiguar en esta universidad, y las personas que entrarán lo descubrirán. La Universidad de los Andes, la más prestigiada, no solo por su ed...
