-¿Segura es aquí? - miré de nuevo la dirección que había en la carta.
Con Dinah y Normani nos encontrabamos frente a lo que parecía una casa abandonada, se supone que unos amigos de Dinah iban a hacer una fiesta y le habían pasado la dirección por correo, pero esto no tenía mucha pinta a fiesta.
-Dinah, esto no me está gustando, creo que te han tomado el pelo, mejor vámonos a casa. - sugirió Normani.
-No seáis miedicas, a lo mejor la fiesta aún no ha empezado.
Entramos siguiendo a Dinah.
-Dinah, en serio no es por no darte la razón pero creo que te han mentido. Esto no tiene pinta de fiesta.
El fuerte ruido que causó la puerta al cerrarse de golpe nos hizo gritar y abrazarnos.
-Esto ya no me está gustando. - comencé a ponerme nerviosa.
-Chicas la puerta no se abre.
Normani estaba forcejeando con esta, tratando de abrirla en vano.
-Normani no estoy para más bromas. - me acerqué a ella para intentarlo pero tampoco podía.
-No podéis escapar.
Una voz sonó de la nada asustandonos de nuevo.
-¿Quién eres? - gritó Dinah.
-Una vez se entra en el reino ya no hay vuelta atrás.
Volvió a sonar aquella voz.
Mis nervios me tenían llorando y mis pies temblando, abrazada a Normani en mi misma situación mientras Dinah trataba de abrir la puerta.
-¡Esto no tiene gracia! ¡Dejanos salir! - gritó Normani mientras le pegaba a la puerta.
-Una vez pisáis mi territorio sois de mi propiedad.
La voz se iba acercando, frente a nosotras pude descubrir como una pequeña sombra empezaba a hacerse más grande.
-¿Qué territorio? ¡Qué rayos dice!
-Estáis en la casa de los Withrow, una casa vendida al diablo, dónde las almas divagan sin rumbo entre llantos y lamentos, dónde jóvenes sin pensarlo dos veces allanan la morada en busca de diversión y nunca salen. Ahora me perteneceis.
Aquella sombra proyectada en la pared hablaba en nuestra dirección.
-Los Withrow... Esta es la casa de los desaparecidos. - dijo Dinah.
-¿Me estás jodiendo Dinah? ¿Me estás diciendo que te han mandado la dirección de una puta casa maldita y no te has dado cuenta? - dijo Normani alterada.
-Jóvenes estúpidos. - rió la voz. - Hacéis cualquier cosa por encontrar diversión, ¿queréis diversión? Pues vamos a divertirnos.
La sombra dio una sonrisa espeluznante y acto seguido toda la iluminación que había en la casa desapareció. Gritamos asustadas cuando una pequeña vela se iluminó frente a nosotras.
Esta se iba moviendo de paso dejando un rastro de cera tras ella.
-Te juro que si salimos vivas de aquí te matare yo. - murmuré siguiendo la vela con la poca energía que me estaba dejando esta situación.
-Lo siento, no sabía que acabaríamos así. - lamentó.
-Ya es tarde... - murmuró Normani.
Seguimos aquella vela hasta una gran puerta de madera, una vez delante la vela se apagó dejándonos a oscuras de nuevo. Pude notar como las chicas se aferraban entre ellas con miedo.
Empujé con cuidado la puerta frente a nosotras.
-Auch... - llevé mi dedo a la boca. - Creo que me he cortado.
La puerta comenzó a alumbrarse con un brillo rojizo.
-Con tres comienza, con tres se abre tu camino, con la sangre de los voluntarios...
-¿Qué diablos es eso?
-No lo se... -fruncí el ceño releyendo el texto.
-Creo... que tenemos que poner nuestra mano Dinah.- dijo Normani.
-¿Qué? ¿para qué? Yo no pienso hacer nada de es.
Un viento fuerte nos empujó a las tres haciendo que nos apoyemos sobre la puerta. Un pinchazo recibimos por ésta y quejas salieron de nosotras.
Al separarnos de ésta se comenzó a abrir dejándonos ver su interior. Una especie de santuario apareció tras la puerta.
-Como tengo el presentimiento de que ya no hay vuelta atrás quiero decir que fui yo quien rompió tu vinilo de Beyoncé.- le dije a Dinah.
-¿FUISTE TÚ?
-Chicas no es momento.- aclaró Normani mientras observaba el lugar.
Tres pilares de roca con símbolos grabados sobre ellas llamó mi atención. La curiosidad fue ganando al miedo, haciendo que me acerque a ellas.
-Camila no toques nada.- me ordenó Normani.
-Lee.- escuché aquella voz.
Fruncí el ceño acariciando las letras grabadas, no entendía que decían.
-Hazlo.- volvió a decir.
De un momento a otro los símbolos empezaron a girar y colocarse de tal forma que comenzaba a entender.
-Venga, hazlo.
Era el mismo texto que antes.
-Con tres comienza...-comencé a susurrar.
-¿Camila que haces?
-Con tres se abre tu camino, con la sangre de los voluntarios...
Una fuerza en el santuario nos hizo elevarnos hasta quedar apoyadas sobre cada uno de los pilares.
Mi vista comenzó a ser borrosa y solo escuchaba de fondo el llanto de Dinah y Normani.
Narrador omnisciente.
Camila cerró los ojos débilmente, pues ya no sentía ni su propio cuerpo. Inconscientemente volvió a recitar.
Con tres comienza, con tres se abre tu camino, con la sangre de los voluntarios, te llamamos a... casa.
Sus ojos se abrieron tras recitar dejando ver como un color blanco los cubría por completos.
Del su abdomen pequeñas gotas de sangre comenzaron a salir hasta estallar por completo y dejar un gran hilo de sangre surgir.
De las tres chicas la sangre en medio se juntó creando una gran hilera por la cual poco a poco alguien empezaba a salir.
Una mujer pálida y de vestido rojo por la sangre de las adolescentes terminó de salir, acercándose lentamente hacia Camila, acarició su mejilla y juntando sus frentes pronunció.
Te encontré.
Una sonrisa se dibujo en aquella mujer. El diablo había vuelto.
Inspirado en el trailer del juego Diablo IV.
Solo quedaban dos votos en el shot anterior pero me apetecía subir algo ligerito.
Segunda parte 25⭐
ESTÁS LEYENDO
One Shots (Camila Cabello y Tu)
FanfictionHistorias, algunas cortas y otras largas. Actualizo cuando me viene la inspiración. Esto es Camila Cabello y tú, no suelo hacer pedidos pero tal vez en un futuro, no me cierro a nuevas opciones. #1 camilaytu 25/08/2020 #1 camilizers 25/08/2021
