— ¿Manuel?— pregunto extrañado Sebastián una vez abrió la puerta
— ¿Sebastián?— pregunto confundido Manuel— ¿Que haces aquí?— cuestiono tan pronto como pudo
— ¿Tú qué haces aquí?— pregunto Sebastián
— Yo pregunté primero— dijo Manuel en busca de una respuesta
— Bueno... Me prometieron comida y aquí estoy— contesto Sebastián
— ¿Por qué no me sorprende?— pregunto Manuel intentando no reírse
— Porque eres insorprendible— contesto Sebastián— Pero bueno, ¿Que haces aquí?— pregunto
— ¿Yo?— pregunto Manuel señalándose a si mismo
— Si, tú— contesto Sebastián mientras asentía con la cabeza
— Pues... ¿Sabes si está Zac?— pregunto Manuel mirando a otro lado
— Mmmmm... Zac— dijo Sebastián recalcando el nombre
— Si— contesto Manuel
— Creo que salió, pero no estoy muy seguro, así que deja y pregunto— dijo Sebastián y dió media vuelta para ir a asomarse a dónde estaban los demás chicos— ¿Y Zac?— pregunto a Aarón y Daihi que ahora estaba en la sala
— Salió en la mañana— contesto Daihi
— ¿Saben a dónde fue?— pregunto Sebastián
— Creo que fue a la cafetería de su hermana— contesto Daihi
— Bueno, gracias por la información— y así fue como Sebastián regreso a dónde se encontraba Manuel— puede que esté en la cafetería de su hermana— informo
— Bueno, gracias— dijo Manuel y lentamente se comenzó a ir
— ... Esto me huele a chisme— dijo Sebastián mientras miraba a Manuel— Espérame, te acompaño— le gritó Sebastián a Manuel
— Bueno— dijo Manuel después de dudarlo un poco
— Volveré algún día— aviso Sebastián a Alem mientras salía corriendo de aquella residencia
— Ve con cuidado— le respondió Alem
— Ahora si vamos— dijo Sebastián llegando a dónde se encontraba Manuel
Ambos comenzaron a caminar hasta llegar a la cafetería, una vez ya estaban frente a la cafetería Manuel se quedó mirando la puerta de la misma mientras entraba en una clase de trance
— ¿Y vas a entrar o no?— pregunto Sebastián al ver a su amigo dudar
— Ya me estoy arrepiento— dijo Manuel mientras daba media vuelta
— Para eso viene yo, entra— dijo Sebastián mientras lo tomaba de los hombros y le cerraba la vía de escape
— ¿Por qué te dije que si?— se pregunto a si mismo Manuel
— No lo sé, pero ahora entra— volvió a decir Sebastián
— Bueno— dijo Manuel resignado
Manuel abrió la puerta lo más lento, cuidadoso y silencioso posible, una vez su cabeza ya estaba dentro volteo a ambos lados en busca de Zac, no tardó mucho y dió con el, estaba sentado en una de las mesas del rincón, para ser más exactos, en la mesa donde de había sentado aquella vez con Manuel.
— Sabes algo, mejor otro día— dijo Manuel mientras salía de la cafetería, en la cual solo metió la parte superior de su cuerpo
— ¿Que otro día ni que nada?— regaño Sebastián— ya fuiste hasta su residencia, ya veniste hasta aquí— recalcó— sí te lo hubieras encontrado en la residencia ya no tendrías forma de huir, así que entra— exigió
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Eight beating hearts
RomanceLa vida de 4 chicos se ve completamente alterada por otros 4 chicos, que vienen de intercambio desde otros países. Una historia basada completamente en la fantasía, y uno que otro suceso de la vida cotidiana de cualquier adolescente.
