Algunas horas después, ya estaba amaneciendo, así que algunos chicos de los que estaban en esa residencia empezaban a despertar
— Me duele el cuello— se quejó Edgar al levantarse.
— Ocupaste mi estómago como almohada toda la noche que esperabas— le reclamo Aaron.
— Pues a ver si engordas un poco para que esté más suave— se quejó.
— Engorda tú— dijo haciéndose el ofendido.
— ¿Qué hora es? — pregunto Edgar cambiando el tema.
— Las 7— respondió— mejor me vuelvo a dormir— dijo acostándose nuevamente
— Yo también me quiero dormir, pero ya salió el sol y no puedo— se quejó Edgar.
— Toma— dijo y le aventó un suéter que tenía a la mano— Ya no te da la luz, así que duérmete— dijo Aaron mientras se acomodaba.
— Está bien— dijo y me volvió a acostar nuevamente ocupando a Aaron de almohada.
— ¿Soy cómodo? — pregunto con ironía.
— No, me duele el cuello, pero no hay nada más, así que no importa— respondió con burla.
— Pero igual soy hermoso— dijo Aaron lo que causo una risa por parte de Edgar— ¿Qué es tan gracioso? — pregunto molesto.
— Nada— dijo mientras se seguía riendo.
Y así siguieron hablando de cosas absurdas, mientras que otras personas están en un gran dilema
Con Sebastián
— ¿Ya estarán despiertos los demás? — se preguntó Sebastián mientras dudaba si salir de la habitación o no y esperar; pero como buena persona decidió mandar un mensaje a un grupo que tenían Edgar, Manuel, Esteban y él.
En la sala
— Me pregunto si mi mamá habrá visto el mensaje que le mandé— dijo Manuel acostado en el sillón mirando su celular— tengo 2 mensajes de ella— susurro con temor— "Sebastián ya me había dicho algo al respecto" Por qué no me dijo nada ese chamaco— se quejó— "Mándame tu ubicación para ir mañana por ti" creo que no me fue tan mal— dijo dejando su celular, tomo nuevamente su celular y mando su ubicación, cuando ya iba a dejar su celular le llegó un mensaje— "Ya están despiertos?", Y si no respondo— susurro después de leer el mensaje— mejor si, "Ya"— mando el mensaje.
Con Esteban
— ¿Quién manda mensajes tan temprano? — pregunto mientras tomaba su celular y lo revisaba— "Ya están despiertos?", "Ya", vamos a mandar "Wenos días"— después de mandar eso se volvió a recostar a esperar respuesta.
Con Edgar (otra vez)
— ¿Por qué tu celular suena tanto? — pregunto molesto Aaron.
— No sé, vamos a checar— dijo mientras tomaba su celular y veía los mensajes— "Wenos días alegría"— susurro mientras mandaba el mensaje.
— ¿Qué? — pregunto Aaron mirándolo.
— Nada, solo respondí a unos mensajes — respondió
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S: bueno, ya que todos están despiertos, ¿ya nos vamos o qué?
M: pues van a venir por mí, así que no sé por ustedes
ED: eso sí es preocuparse por alguien
S: si, uno aquí que se va a ir sólito
E: no se preocupen nos vamos los tres y ya ninguno se va solo >:3
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Eight beating hearts
Roman d'amourLa vida de 4 chicos se ve completamente alterada por otros 4 chicos, que vienen de intercambio desde otros países. Una historia basada completamente en la fantasía, y uno que otro suceso de la vida cotidiana de cualquier adolescente.
