— Hola Esteban— saludo Elli.
— Hola— saludo Esteban volteando a ver a Elli.
— Ese JM se pasa— se quejó una vez ya estaba a lado de su amigo.
— ¿Por qué? — pregunto mientras Elli ponía su cabeza en el hombro de Esteban.
— Me dejó plantado— lo acusó.
— Ya vez lo que se siente— dijo Esteban recordando antiguos sucesos.
— Si, perdona por eso— dijo mientras alzaba la cabeza y quedaba viendo el perfil derecho de Esteban.
— No hay problema— dijo con una ligera sonrisa— ¿y? — pregunto Esteban.
— Es que dijo que iba a ir por mi para que fuéramos a jugar videojuegos— le dijo mientras subía su mano y empezaba a picar el cachete de su amigo.
— ¿Y no llego? — pregunto para confirmar.
— No— dijo mientras seguía picando su cachete, lo que ninguno de los dos había notado era que no muy lejos de ellos estaba Jamal viendo aquella escena con algo de molestia.
— Ah, bueno al menos no saliste de tu casa— intento darle un punto bueno, mientras giraba su cuello para verlo a la cara.
— Pero yo quería salir— dijo mientras hacía un puchero, y bueno, nuestro buen amigo Jamal cuando se dio cuenta ya estaba caminando hacia los dos chicos.
— Hay, deberás contigo— dijo mientras se reía levemente.
— Disculpa tengo que hablar con Esteban— dijo Jamal mientras tomaba al mencionado del brazo y lo jalaba hacia él.
— Esta bien— dijo algo molesto Elli mientras se iba.
— ¿Qué sucede Jamal? — pregunto Esteban algo aturdido por lo que había pasado.
— Necesito que me expliques una duda— contesto mientras sacaba su libreta.
— ¿Qué duda? — pregunto mientras veía como Jamal buscaba algo en su libreta.
— ¿El por qué te llevas tan bien con alguien que te rompió el corazón? — pregunto mientras lo veía y cerraba la libreta.
— ¿Eh? — Esteban se había quedado en blanco, cómo se respondía a eso— pues es mi mejor amigo— contesto después de haber pensado un rato.
— ¿Entonces por ser tu mejor amigo tiene el derecho de lastimarte y luego hacer como si nada hubiera pasado? — pregunto con seriedad.
— ¿No? — respondió dudando.
— ¿Entonces? — pregunto Jamal.
— Sabes algo, no es algo que tengas que saber— contesto de una vez por todas, pero puede ser que no haya ocupado las palabras correctas.
— Tienes razón, perdón por molestarte— dijo Jamal mientras su cara mostraba algo de dolor
Más tarde
— Oye— llamo Zac a Manuel.
— ¿Qué quieres? — respondió de mala manera.
— No hicimos nada del trabajo y es para pasado mañana— mencionó, y pues como hacer algo si se quedaron dormidos.
— Cierto— dijo Manuel recordando mientras se ponía la mano en la frente.
— Te veo saliendo sin falta, vamos a hacer el trabajo— dijo de forma autoritaria, lo que a Manuel no le gusto para nada.
— ¿Y si no voy qué? — pregunto de manera molesta.
— Iré por ti y voy a arrastrarte hasta llegar a un lugar donde podamos hacer el trabajo— contesto de manera amenazante, pero en vez de causar miedo solo causo gracia a Manuel, pues imaginarse a sí mismo siendo arrastrado por toda la escuela era algo gracioso de imaginar y ni se diga de ver.
ESTÁS LEYENDO
Eight beating hearts
RomanceLa vida de 4 chicos se ve completamente alterada por otros 4 chicos, que vienen de intercambio desde otros países. Una historia basada completamente en la fantasía, y uno que otro suceso de la vida cotidiana de cualquier adolescente.
