Capítulo XX

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— Hola Esteban— saludo Elli.

— Hola— saludo Esteban volteando a ver a Elli.

— Ese JM se pasa— se quejó una vez ya estaba a lado de su amigo.

— ¿Por qué? — pregunto mientras Elli ponía su cabeza en el hombro de Esteban.

— Me dejó plantado— lo acusó.

— Ya vez lo que se siente— dijo Esteban recordando antiguos sucesos.

— Si, perdona por eso— dijo mientras alzaba la cabeza y quedaba viendo el perfil derecho de Esteban.

— No hay problema— dijo con una ligera sonrisa— ¿y? — pregunto Esteban.

— Es que dijo que iba a ir por mi para que fuéramos a jugar videojuegos— le dijo mientras subía su mano y empezaba a picar el cachete de su amigo.

— ¿Y no llego? — pregunto para confirmar.

— No— dijo mientras seguía picando su cachete, lo que ninguno de los dos había notado era que no muy lejos de ellos estaba Jamal viendo aquella escena con algo de molestia.

— Ah, bueno al menos no saliste de tu casa— intento darle un punto bueno, mientras giraba su cuello para verlo a la cara.

— Pero yo quería salir— dijo mientras hacía un puchero, y bueno, nuestro buen amigo Jamal cuando se dio cuenta ya estaba caminando hacia los dos chicos.

— Hay, deberás contigo— dijo mientras se reía levemente.

— Disculpa tengo que hablar con Esteban— dijo Jamal mientras tomaba al mencionado del brazo y lo jalaba hacia él.

— Esta bien— dijo algo molesto Elli mientras se iba.

— ¿Qué sucede Jamal? — pregunto Esteban algo aturdido por lo que había pasado.

— Necesito que me expliques una duda— contesto mientras sacaba su libreta.

— ¿Qué duda? — pregunto mientras veía como Jamal buscaba algo en su libreta.

— ¿El por qué te llevas tan bien con alguien que te rompió el corazón? — pregunto mientras lo veía y cerraba la libreta.

— ¿Eh? — Esteban se había quedado en blanco, cómo se respondía a eso— pues es mi mejor amigo— contesto después de haber pensado un rato.

— ¿Entonces por ser tu mejor amigo tiene el derecho de lastimarte y luego hacer como si nada hubiera pasado? — pregunto con seriedad.

— ¿No? — respondió dudando.

— ¿Entonces? — pregunto Jamal.

— Sabes algo, no es algo que tengas que saber— contesto de una vez por todas, pero puede ser que no haya ocupado las palabras correctas.

— Tienes razón, perdón por molestarte— dijo Jamal mientras su cara mostraba algo de dolor

Más tarde

— Oye— llamo Zac a Manuel.

— ¿Qué quieres? — respondió de mala manera.

— No hicimos nada del trabajo y es para pasado mañana— mencionó, y pues como hacer algo si se quedaron dormidos.

— Cierto— dijo Manuel recordando mientras se ponía la mano en la frente.

— Te veo saliendo sin falta, vamos a hacer el trabajo— dijo de forma autoritaria, lo que a Manuel no le gusto para nada.

— ¿Y si no voy qué? — pregunto de manera molesta.

— Iré por ti y voy a arrastrarte hasta llegar a un lugar donde podamos hacer el trabajo— contesto de manera amenazante, pero en vez de causar miedo solo causo gracia a Manuel, pues imaginarse a sí mismo siendo arrastrado por toda la escuela era algo gracioso de imaginar y ni se diga de ver.

Eight beating heartsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora