Fin de semana, uno de los mejores momento para los estudiantes, o ese es el plan. Estaban todos los chicos reunidos en la residencia de los chicos de intercambio, todos dirían que era para hacer lo normal, lo común, pero como ya saben, nadie en ese grupo de amigos es normal, así que...
— ¿Si estuviéramos en un Yaoi quien sería que?— pregunto alguien al azar
— ...— bueno, nadie se había planteado esa pregunta
— Interesante— dijo Daihi mientras lo pensaba
— Obviamente yo el seme— dijo Zac tras unos momentos de pensar
— A no, eso sí que no— nego al instante Manuel
— ¿Cómo que no?— dijo Zac mientras lo miraba
— Pues no, ya que pareces más un niño— argumento Manuel
— ¿Y un niño podría hacer esto?— pregunto Zac mientras se daba la vuelta y acorralada a Manuel contra el sillón en el que se encontraba sentado
— Si puede— respondió Manuel con un tono desafiante
— ¿Encerio?— pregunto Zac mientras se acercaba peligrosamente a la cara de Manuel
— Si— contesto Manuel aún seguro de su decisión
— Ya consigan una habitación— dijo Aaron cubriendo sus ojos
— Se están exhibiendo— apoyo Edgar
— Ya no se pude con esta juventud de hoy en día— dijo Sebastián negando con la cabeza
— Oh pues— se quejo Manuel mientras se reía— quitese— dijo mientras empujaba a Zac el cual solo se sentó con un ligero sonrojo
— Bien, ¿y ustedes que?— pregunto Zac mirando a Aaron y Edgar
— Obviamente el seme soy yo— dijo Aaron
— Yo quedaría mejor— afirmó Edgar
— No— nego Aaron
— Si— afirmó nuevamente Edgar, en ese momento Aaron tomo a Edgar del cuello de la camisa y lo acerco bruscamente a el, así dejando a ambos a solo unos pocos centímetros de distancia, lo que hizo sonrojar un poco a Edgar por lo repentino de la acción
— ¿Decías?— pregunto Aaron mientras sonreía
— Por está vez has ganado— respondió Edgar mientras se alejaba de Aaron con un sonrojo
— Obviamente está hermosura iba a ganar— concluyó Aaron con una pose de diva, lo que solo ocasionó que todos comenzarán a reír
— ¿Y ustedes?— pregunto Edgar mirando a Esteban
— Ay no sé— respondió Esteban después de pensarlo un poco
— Lo que sea por mí está bien— dijo Jamal
— Eso— dijo Esteban
— ¿Soy yo o eso fue muy fácil?— pregunto Sebastián
— Demaciado fácil— contesto Edgar
— Entonces, ¿sukes?— pregunto Manuel después de analizar un rato
— Oye si es cierto— dijo Daihi ante aquella revelación
— No— nego Esteban
— ¿Entonces?— pregunto Edgar
— No se, pero sukes no— afirmó Esteban
— Bueno, Esteban se queda como el uke y Jamal como el seme— dijo Edgar
— ¿Yo que te hice?— pregunto Esteban a Edgar
ESTÁS LEYENDO
Eight beating hearts
RomanceLa vida de 4 chicos se ve completamente alterada por otros 4 chicos, que vienen de intercambio desde otros países. Una historia basada completamente en la fantasía, y uno que otro suceso de la vida cotidiana de cualquier adolescente.
