Capitulo con Aadgar (Aaron y Edgar)
Pasaron 3 días desde aquel día y todo iba "normal", bueno, a excepción de que Aaron y Daihi habían empezado a juntarse más con Edgar, Les y Sebastián, a la hora de clase.
— Estoy aburrido— se quejó Daihi mientras se sentaba en un escalón.
— No hay nada que hacer— dijo Les sacando un suspiro.
— En lo absoluto— se quejó Sebastián mientras empezaba a ver su celular.
— Se pasa esta gente— se quejó Edgar.
— ¿Por qué? — pregunto Sebastián volteando a verlo.
— Es que no mandan el mensaje— contesto mientras seguía mirando su celular.
— ¿Qué mensaje? — pregunto Aaron algo confundido, pues Edgar no es de estar esperando mensajes.
— El encargado del club de danza— contesto.
— ¿Para qué? — pregunto Daihi.
— Para saber cuándo tengo que ir a recoger mi vestuario— contesto mientras apagaba la pantalla de su celular.
— ¿Vestuario para qué o qué? — pregunto Aaron aún algo confundido.
— Pues para cuando sea la presentación, para que más— contesto.
— ¿Presentación? — preguntaron todos.
— Si, nos vamos a presentar en la fiesta patronal de aquí— respondió.
— ¿Y eso cuando es? — pregunto Sebastián todo perdido.
— Por finales de agosto— contesto Les.
— Ah ya— respondió Sebastián.
— ¿Y de qué trata eso? — pregunto Daihi.
— Es como el aniversario de aquí, de la ciudad— explico Les.
— ¿Y podemos ir a ver? — pregunto Daihi con algo de emoción, pues no sabía de qué trataba y tenía curiosidad.
— Si, es un evento público— contesto Sebastián.
— No, no vallan— contesto Edgar alterado.
— ¿Por qué? — pregunto Aaron.
— Pues, porque no— contesto con simpleza.
— Sospechoso digo yo— dijo Sebastián enfocándose en su amigo.
— Si— apoyaron Les y Daihi.
— Mejor me voy por un jugo— dijo Edgar intentando salir de aquella situación.
— Yo voy— se ofreció Sebastián, lo cual dejo a todos los que lo conocían de antes sorprendido, ya que este nunca se quiere mover o hacer algo.
— ¿Estas bien? — preguntaron Edgar y Les.
— Si— contesto, él no quería específicamente ir, pero si tenía algo que hacer en el camino así que tenía que ir si o si, y era solo, sino no funcionaría.
— Vamos todos— ofreció Daihi.
— No es necesario, yo voy, díganme lo que quieren y denme dinero— fue todo lo que dijo y ya terminaron aceptando. Después de un rato ya todos pidieron lo que querían y dieron dinero, y así fue como Sebastián se fue corriendo con la esperanza de aún hacer los que quería— te alcance— dijo aliviado y cansado, pues como no hace nada el flojo, mientras intentaba recuperar el aliento.
— ¿Qué pasa? — pregunto Zac.
— Tú— dijo y lo miró fijamente.
— ¿Yo? — respondió confundido.
ESTÁS LEYENDO
Eight beating hearts
RomansaLa vida de 4 chicos se ve completamente alterada por otros 4 chicos, que vienen de intercambio desde otros países. Una historia basada completamente en la fantasía, y uno que otro suceso de la vida cotidiana de cualquier adolescente.
