14

1.5K 195 60
                                        

[...Vegetta...]

-¿Estas bien? Te veo algo distante- Yo estaba sentado, mejor dicho, desplomado en el sillón apoyando mi cabeza en el respaldo para mirar con comodidad en techo. Rubius se acercó y saco el libro que estaba apoyada en mi entrepierna y se sentó sobre mí poniendo sus rodillas a cada lado mío.

-No, solo estoy divagando- Me reincorpore apoyando mi cabeza en su pecho y abracé su cintura con ambos brazos atrayendolo más a mí, él comenzó a jugar con mi cabello-¿Seguro que estas bien?-Asentí y suspiré.

-Solo estoy preocupado por mis horarios y la misión que va a ser la próxima semana, tengo las manos inquietas y quiero construir algo pero no tengo nada en mente-Él no preguntó nada más, me dejo quedarme un rato más en esa posición hasta que me comentó que le agarró sed.

-Lolito quiere una estatua en el pueblo, podrías colaborar en la construcción. ¿Pero no crees que deberías descansar un poco?- Se levanto dejando un beso en mi frente y se fue hacía la cocina, yo volví a colocar mi cabeza sobre el respaldo.

-¿Por qué en el último combate te derribaron nueve de tus alumnos?- Suspiré y me llevé los dedos al puente de la nariz-De eso trata la academia, que sean mejores que ellos mismos o incluso que nosotros- Dije casi con obviedad, él volvió de la cocina con dos vasos de agua, uno ya lo venia bebiendo y el otro lo dejo sobre la mesita para mi.

-Cariño, me dijeron que bajaste la guardia más de una vez. eso no es propio de ti- Dijo sentadose al lado de mí y poniendo su mano sobre mi rodilla.

-Eso no es verdad- Susurre antes de estirarme para agarrar el vaso de agua y beber de ella-Solo me tocaron buenos alumnos- Gire a mirarlo y él me miraba dudoso.

-Hablando de buenos alumnos ¿Qué pasa con Willy? Emanaba odio por todos lados- Murmuro llevándose nuevamente el vaso a los labios.

-Tú no te quedabas atrás ¿Qué eran esas miradas que le dabas cada vez que lo veías?- Él se llevo la mano al pecho simulando indignidad y colocó su vaso sobre la mesa-Yo no hacía tal cosa-Curve una ceja y él suspiró acomodándose en su lugar.

-No me cae del todo bien, hay algo en él que no me agrada- Entrecerro los ojos como si él estuviera ahora mismo acá y lo estuviera perforando con la mirada-Se parece mucho a mí- Su conclusión fue esa y yo no pude evitar reirme.

-No se parecen en nada, son muy diferentes- Dije entre pequeñas risas-Eso es aún peor- Se quejó escondiendo su cara en sus manos-¿Por qué, qué diferencia hay en que sea parecido o diferente a ti?-Dejé de lado mi vaso prestandole atención, él únicamente negó suspirando y se puso nuevamente recto.

-Nada, estoy celoso de que él parece ser mejor que yo- Dijo avergonzado en voz baja, yo me acerqué a abrazarle-No digas eso, no hay que compararse con otras personas- Él suspiró y me abrazo fuerte.

-Tiene diecinueve años- Murmuro jugando con mi cabello-Y te ganó en un enfrentamiento, nunca nadie con menos de veintiun años te venció, él da miedo- Yo reí negando con la cabeza.

-Todos los vimos, Samu. Los maestros pensaron que si él sigue avanzando a este ritmo para unos de estos años se convertirá en un héroe. ¿Estás seguro de que no comió alguna manzana chetada o algo antes de la pelea?- Me preguntó con curiosidad. Yo quede anonadado ante lo que dijo.

¿Convertir a Willy en un héroe? Sonaba extraño, pero sí trabaja un poco su actitud, le va a quedar muy bien el puesto. Se supone que de la Academia tenía que salir con una actitud más seria y seguro de si mismo, propio de un guerrero, pero se lo veía como siempre.

Feliz haciendo lo que quiere sin importarle los demás, diciendo las cosas sin pensarlas, gruñendo y parloteando como infantil y molestando como un adolescente pesado.

Nueva vida | WigettaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora