Muchos guardias de seguridad se ocupan de sacar a los invitados, que se rehúsan e intentan acercarse a Fiona, los periodistas y fotógrafos están a nada de tirar abajo la puerta con tal de una foto de mi madre y yo estoy al borde del desmayo.
¿Qué hace aquí? ¿Qué planea? ¿Acaso perdió la cabeza? ¿Cómo se enteraron los periodistas que ella estaba aquí? ¿Qué hará Katy? ¿Y Ryan? ¿¡Y Selim!?
Todo sucede demasiado lento, lo que me pone bastante nerviosa. El salón queda vacío y solo se escuchan los jadeos y respiraciones agitadas de mi familia y mis chicos.
Ellos y yo estamos a unos metros de donde están todos, se quedan a mis espaldas, atentos a los movimientos de la familia. Mi familia, menos Dylan que está al lado de mamá, se ha quedado frente a ella, quien sonríe como una maniática, disfrutando la atención que tiene. Está loca.
Katy se lleva las manos a la boca y las lágrimas se deslizan por sus mejillas, sus piernas tiemblan y cae al suelo arrodillada. ¿Por qué actúa así? ¿No que intentó matarla? .Nick tiene los ojos como plato y cristalizados, reparando a mamá de arriba a abajo varias veces. Ryan parece no estar respirando pero sus cejas están alzadas por la sorpresa. Interesante. Oliver no tiene ninguna reacción, está inexpresivo mirándola fijamente, tanto que da miedo. Pero mirar así a la gente es algo común en él. Selim está tan pálida que parece haber visto un fantasma, no puede despegar los ojos de su primera hija y traga grueso. Miedo. Tiene miedo. Y Bob... Bob es el primero en ir corriendo a su puesto para abrazarla.
—Hija mía... —solloza y Selim suelta un jadeo al oírlo llorar. Mamá le devuelve el abrazo sin despegar la vista de mis tíos— .Te extrañé tanto, hija...
Fiona le susurra algo al oído, lo que provoca que Bob se aferre más al cuerpo de su hija, pero mamá susurra otra cosa que hace que se aleje rápidamente y vuelva al lado de su esposa.
Dylan me mira y niego con la cabeza, da un paso atrás y las miradas de nuestros familiares recaen en él. Dios ayúdalo.
—¿Tú sabías? —cuestiona Nick aún con los ojos como plato, algunas lágrimas caen pero no se molesta en quitarlas.
—Él sabía, yo sabía... —Oliver se encoge de hombros con una mueca desinteresada y se mueve al lado de su hermano menor— .No hay diferencia.
—Oliver —gruñe Ryan dando un paso al frente. Fiona alza la barbilla, sin miedo, por más que esté sorprendida por las palabras del ebrio— .¿Por qué carajos no me dijiste?
—¡Sorpresa! —exclama con una falsa felicidad antes de volver a su cara de culo.
—No debería estar pasando esto... —Katy sigue llorando en el suelo y yo tomo asiento, ya que parece que está conversación está para rato.
—¿Qué haces? —Isaac me pregunta frunciendo el ceño. Me encojo de hombros.
—Me dolerán los pies de tanto estar de pie —hago una mueca— .Además, los tacones me están matando.
Los tres suspiran y acomodan sus sillas en una fila recta a la mía, ahora los cuatro miramos a mi familia tener una conversación llena de cosas que mi cerebro no entiende. Pero es tan divertido como dramatizan que también me preocupa. No debería divertirme, y en parte no lo hago, pero ¿de qué otra forma afronto está situación?
»Sí el humor hace que mantengas el equilibrio, aunque sea unos minutos, úsalo —recuerdo las palabras de Brenda de una sesión que tuvimos para tratar mi ansiedad.
—Faltan las palomitas —susurra Jake y se cruza de brazos con la vista fija en mamá.
—Katherine, levantate del suelo que no le tienes que andar llorando a los muertos —le grita Selim, empeorando todo. Mamá alza sus cejas y ríe sin gracia.
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Solo Él
Teen FictionKayla debe sobrevivir a Londres, donde los secretos comienzan a salir a luz luego de su llegada. Secretos no es lo único que ella descubre, también descubre el significado del amor, la amistad y la traición. ¿Ella está preparada para todo lo que s...
