La forma bestial de los tórreus no era "descomunal", no al menos como la gente suele pensar al mencionar dragones. En su mayoría, como los dos que atacaban la Torre Norte, medían seis metros de largo de la cabeza a la cola, con cuellos alargados y vigorosos, cabezas poco más grandes que la de un caballo... Caballos escamosos, cornudos y de dientes afilados que sobresalen de sus cabezas cual cocodrilos. De cuatro extremidades, los voladores como esos dos ejemplares poseían alas membranosas en lugar de brazos. «Comida a domicilio», saboreaba Yoongi, si es que pudiera zafarse del collar. Pero... ¿Podía un cátzul, por grande y salvaje que fuera, contra esas bestias voladoras de una tonelada?
—¡No! —impuso el galdro rozando el llanto de un chiquillo, sintiéndose acorralado por la mirada de Kook; según el léuzur, el cátzul tenía razón— ¡No mi gatito, Kook!
— ¡Sé lo que puedo... —Yoongi bufó, mas fue silenciado instintivamente bajo la voz de su amo principal.
—¡HOSEOK! —Jaesang llegó hasta ellos a paso pesado, manejando un tono furioso que hasta a los invitados mandó a callar. Enseñó la pantalla de su móvil— ¡Peppi no tiene batería! —sí; su asistente virtual, su "Jorgito", se llamaba Peppi. Pero ¿Por qué importaba en semejante momento? y ¿Qué culpa tenía su hijo?— ¡No puedo establecer un escudo que proteja la torre! ¿Jorgito?
—¡Ya, ya! ¡Yo puedo!—tembloroso, Hobi entró en razón usando su móvil. Gritó de espanto; Jorgito tampoco tenía energía para proteger la torre con magia— ¡¿Tres por ciento de energía?! ¡¿Cómo?!
—Momoa ayer tenía novecientos souls, pero esta mañana se apagó —comentó Hye enseñando su teléfono en negro; sus tres asistentes virtuales, es decir el banco de energía de los Park, estaba casi vacío— ¿Cómo?
Estaban en shock. La alarma sísmica no paraba de zumbar en sus oídos, acrecentando el temor junto a las sacudidas del suelo. Se oyó una de las grandes esferas de cristal expuestas en la sala principal caer y rodar por el suelo; la torre se inclinaba lentamente... hacia el sur. La peor dirección hacia la que podía inclinarse, pues de caer sería sobre el Zarcadia center y la base de la Torre Sur.
—¡El gato! —culpó el padre señalando al tigre: sabía perfectamente dónde fue a parar la abundante energía de su familia en sólo una noche.
Esa madrugada, Yoongi fue en busca de sus otros amos cuando escuchó la alerta de batería baja de Jorgito... Hoseok volteó con los ojos secos por lo inmensos que se abrían; su Byakko acababa de absorber más de cuatro mil souls, es decir la energía vital equivalente a cuatro mil humanos saludables.
Al nuevo estruendo en la torre lo siguió el gruñido del metal, profundo en la estructura, haciéndola vibrar. Los tórreus no necesitaban ser poderosos ni descomunales para echar abajo el edificio ahorrándose una búsqueda exhaustiva que quitaría su atención del exterior de la torre donde, sabían, se escondía su presa; incendiaron los pisos seis y siete, y atacaron insistentemente los pilares del lado sur haciéndose lugar entre las llamas sin quemarse.
El pánico en la zona, especialmente entre los residentes de la Torre incendiada y el centro comercial, se respiraba a través de los pocos medios de comunicación dispuestos a reportar el suceso en tiempo real. Ni siquiera los léuzur residentes de la torre se atrevieron a salir volando por sus ventanas por temor a ser devorado por las bestias que, como vieron en televisión, habían asesinado civiles indiscriminadamente durante la mañana. El mismo pavor se vivía en el centro comercial, donde ni un alma se atrevía a evacuar.
En el penthouse de los Park no lo sabían aún, lidiaban con su propio problema; un tigre inmenso haciendo estruendo en el pasillo, retorciéndose como si fuera a sacarse la cabeza, rompiendo la tabiquería enfurecido. Estaba decidido a agotar la energía restante de Jorgito para ser libre, y rugía tan fuerte que los tórreus tendrían que escucharlo. Lo uno o lo otro, Yoongi convirtió la cocina en el nuevo refugio del piso, donde Jaesang y su hijo discutían enardecidos; el hijo respaldado por su madre deseando resguardar a su "bebé", el padre en tanto defendía el derecho del felino de arriesgarse como le pareciera, si eso salvaba la torre y a las miles de inminentes víctimas del desastre.
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Blanco y Negro
FanfictionTae es expulsado del Cielo cuando su alma comienza a oscurecer. El porcentaje de luz y sombra en las almas determina su raza, por tanto, su cuerpo se transformará involuntariamente, experimentando las diferentes formas de los no-humanos; con sus don...
