CAPÍTULO 5

33 8 14
                                        

PRINCESA REBELDE

Una fila infinita de jóvenes recorría la entrada principal de palacio hasta los jardines de entrenamiento. Era toda la vista panorámica que se observaba desde las ventanas mientras bajaba las escaleras hacia el exterior.

Una vez allí, intenté divisar a Kilian con la mirada, pero no lo localicé.

-¿Leyla? -la voz de Keane por detrás de mí me sobresaltó. -¿Qué haces aquí?

Tragué saliva y sonreí juguetona.

-Viendo las pruebas. ¿No puedo?

-No. -reiteró confundido. -Sí que puedes. Solo que nunca te habías interesado en venir.

Me encogí de hombros y me alejé de mi hermano para introducirme entre los jóvenes. Todos ellos tenían aproximadamente mi edad, quizás unos años de más, por lo que sus ojos viajaban a mí cuando caminé por allí.

Una vez que mi hermano gritó las posiciones, me coloqué a su lado. Los jóvenes se colocaron en fila uno al lado del otro.

Sentí un alivio cuando divisé a Kilian entre ellos. Él también me miró y le lancé una mirada que expresaba suerte. O más bien un "no la fastidies". Como respuesta, me guiñó un ojo y yo puse los ojos en blanco.

-Bien. -anunció mi hermano el heredero al trono. -Os dividiréis por equipos de seis. Podréis entrenar entre vosotros mientras. Una vez que yo y el jefe de guardias lleguemos, os diremos qué hacer. Buena suerte a todos.

Enseguida, se formaron los equipos los cuales fueron enumerados. El de Kilian era el siete. El resto no me interesaba, así que mientras esperaba a que llegara el turno, me senté en un banco del jardín y estudié los movimientos de Kilian.

Parecía habilidoso. Aunque seguía teniendo mis dudas sobre si lograría ganar la batalla en dúos con espadas. Sin embargo, la rapidez del movimiento de sus piernas y brazos me fascinó. Parecía dominar al completo la espada.

A pesar de la cantidad de horas que llevábamos, él estaba igual de activo al contrario de sus oponentes, quienes sudaban y resoplaban.

Fue curioso cómo Kilian no derramó ni una gota de sudor. Su cabello oscuro se había despeinado y los mechones caían por todos lados de su rostro. Entonces, giró su cabeza y sus ojos grises se posaron en mí. Sonrió, porque seguramente adivinó que no había parado de observarle.

Yo, en cambio, me ruboricé y desvié mi mirada a la izquierda. Por ese camino, se acercaba Devon charlando con Aiken. Mi amigo me regaló una sonrisa que preferí ignorar y regresé mi atención a Kilian.

Cuando llegó el turno de Kilian, me levanté risueña y me acerqué al grupo como si me estuviera aburriendo de permanecer sentada. El grupo comenzó con ejercicios individuales del físico. Quedé atónita al presenciar la tensión en los fortalecidos músculos de Kilian.

La primera vez que le vi era de noche y llevaba ropa holgada. Pensé que tendría una figura flacucha. No obstante, con la equipación de guardián ajustada a su figura, sus músculos destacaban sobre las prendas.

"Céntrate Leyla. No estamos para tonterías".

-Muy bien. Poneros de pareja. -dijo Keane y les entregó una espada a cada uno de ellos.

De nuevo, Kilian se posicionó el último con otro joven más alto y robusto que él.

Los nervios revolvieron mi estómago cuando llegó el turno de Kilian. Admitía dudar por él. Eso era hasta que dio el primer paso su contrincante y Kilian lo noqueó con solo un movimiento de espada. El otro no se rindió a la primera, y siguió combatiendo hasta que minutos después se encontraba en el suelo con las fosas nasales llenas de sangre y retorciéndose de dolor.

Eclipse de Sol [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora