CAPÍTULO 41

17 3 5
                                        

REVOLUCIÓN DE SEMIDIOSES

En la mañana del día siguiente, Enzo y yo nos encargamos de generar el caos en el castillo. Casi podíamos notar la paciencia de nuestros padres acabarse. Primero, provocamos una pelea de comida durante el desayuno acompañado de unos azotes con trozos de pan y salpicaduras de zumo. Posteriormente, yo tenía que fingir estar descansando en el jardín y Enzo supuestamente usaría su poder para atacarme con árboles y demás. Todo salió a la perfección. Cada vez que coincidíamos y alguien de nuestras familias lo percataba, nos separaban antes de que el desastre comenzara.

Por la tarde, todos nos preparamos para el baile. Yo me vestí con una nueva prenda y después de que las damas terminaran con mi peinado, salí disparada al salón real para ser la primera. La única persona que estaba sentada en los escalones entretenida en limar sus uñas era Claire.

-Debo admitirlo, vuestra actuación os está quedando muy creíble.

-¿Qué? -fingí estar despistada y no entenderla.

¿Cómo iba a subestimarla? Seguramente a esas alturas nos había cazado, pero si no lo chivó a sus padres sería por un motivo.

-Mira Leyla, el motivo por el que no haya soltado nada es que no me hace ninguna gracia el compromiso con mi hermana. Además, es fantástico ver las reacciones de nuestras familias con vuestros teatrillos.

No le respondí, solo sonreí satisfecha.

Justo entonces llegaron Carlett y Heshal seguidos de mi padre y Keane. Ellos lucían increíbles vestimentas con bordados de oro en el caso de mi padre y Keane, y los Reyes del Reino de la Naturaleza siguieron manteniendo sus costumbres verdosas. Nos sentamos en la mesa rectangular, yo al lado de Keane y mi hermana Cyra.

Conforme pasaba el tiempo, los invitados entraron por la puerta principal acomodándose en las mesas más pequeñas. La mayoría de ellos eran nobles conocidos y incluso algunos campesinos familiares de los guardias. Mi padre no tardó demasiado en interrumpir la comida para alzarse ante los invitados y aclararse la garganta para comenzar un discurso.

-Caballeros y damas, estamos muy agradecidos de su presencia en este baile. Como ya sabéis, dentro de dos días tomará lugar la coronación de mi hijo, Keane, quien comenzará a liderar el Reino para dirigirlo a su mejor futuro.

El público estalló en aplausos para Keane. Yo por dentro, estaba rezando para que no nombrara nada de un matrimonio, dado la guerra que habíamos dado Enzo y yo, teníamos posibilidades.

-Sé que estáis asustados. -mi padre se puso serio cuando el ruido cesó. -Han sido semanas complicadas, centenas de muertes acontecen día tras día por culpa de un asesino. Mi propia hija fue víctima de sus maldades, pero por suerte, logramos rescatarla a tiempo.

Casi escupí el vaso de agua que me llevé a los labios. No podía creer que mi padre hubiese mentido de forma tan rastrera a su propio pueblo. ¿Raptado? No padre, yo misma me escapé de ti. De ser otras circunstancias, hubiese intervenido, pero la presión de mi hermano Keane quien no apartaba la vista de mí, me hizo permanecer en silencio.

-Por ello, el Dios de la Naturaleza y yo tenemos una gran noticia que compartir. Cuando mi hija menor, Leyla, cumpla los dieciocho en cuatro meses, se unirá en matrimonio con el heredero de la Naturaleza, Enzo.

Y los aplausos volvieron a inundar la sala. Me quedé boquiabierta, precisamente lo habíamos logrado, la boda no sería esa semana. Pero la habían mantenido a meses posteriores, seguramente asustados por nuestro comportamiento. Aun así, estaba decepcionada ya que no conseguimos por completo nuestro objetivo.

Eclipse de Sol [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora