CAPÍTULO 42

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ALMAS EN JUEGO

A la mañana siguiente, Enzo y su familia ya habían partido de regreso a su reino, por lo que se olía a libertad en el palacio. Una vez vestida y desayunada, busqué a mi hermana Cyra por todas partes sin éxito alguno. Finalmente, salí al jardín, donde me sorprendió verla entrenar con espada junto con mi hermano Keane.

¿Cómo era posible que la dejaran entrenar? Yo lo intenté durante años y siempre me rechazaron.

No me vieron, así que aproveché para observar sus movimientos. Eran ágiles y delicados, sabía perfectamente cómo conducir la espada para atacar en los puntos más débiles. Jamás me imaginé esa escena de Cyra, quien se preocupaba más de su aspecto que de su vida. Finalizando el entrenamiento, la victoria se la llevó Cyra cuando apresó a mi hermano con un ágil ataque al abdomen, dando por asegurada su muerte en una batalla real.

- ¡Sí! ¡Te he ganado! -dio saltitos de alegría. En cuanto me vio, me llamó a gritos. -¡Leyla! ¡Leyla! ¿Has visto eso? ¡Le he ganado!

-Sí que lo he visto. Pero ¿desde cuándo sabes luchar?

-Cuando desapareciste padre pensó que, por propia protección, podría enseñarle algunos trucos de defensa personal a Cyra. -intervino Keane en nuestra conversación.

Lo miré decepcionada. Él nunca aceptó entrenarme a mí.

-Bueno, yo ya he terminado aquí. Si me permitís, tengo que preparar todo el catering de la coronación. -Cyra me tendió la espada y se marchó.

Al parecer, Keane le había permitido a Cyra seleccionar los postres, bebidas y platos principales de la gran gala. La espada reposaba en mis manos, era como recordar todas las batallas junto a Kilian. La agarré con agilidad por el mango e hice algunos trucos. Keane, reaccionó sorprendido con los ojos bien abiertos.

- ¿Cuándo has aprendido a hacer eso? -me cuestionó.

-Cyra no es la única que ha recibido unas clases.

Mi hermano frunció el ceño, pero no siguió preguntando. En cambio, se colocó en posición.

- ¿Quieres probar? -me retó a una batalla de espadas.

Imité sus movimientos.

-Ya estabas tardando.

Mis pies se colocaron justo en las posiciones que Kilian me recomendó en mis primeras clases. Antes de comenzar, observé los puntos débiles de Keane. A menudo él en batalla dejaba el cuello descubierto ya que se centraba mucho en los juegos de pies. Así que aprovecharía eso en su contra. Estiré mi espalda y esperé a que mi hermano propinara el primer ataque.

Ambos nos enfrentamos en una pelea. Keane era impulsivo en sus defensas, quería con rapidez despistar al enemigo para tramar el ataque. Después de un ataque suyo, tomé como ventaja su debilidad de la respiración e hice que tropezara. No obstante, no fui prudente y me empujó al suelo hasta robarme mi espada. Me encontraba desarmada, pero no me rendí y me giré rodando a mi derecha hasta levantarme de un salto y atacar por la espalda.

Mi brazo impactó en su pecho, haciéndole retroceder lo necesario para no solo recuperar mi espada, sino lanzar la suya lejos de su alcance. Al final, mi espada estaba al ras de su cuello, había ganado.

-Buena jugada. Estoy impresionado. Sea como sea que hayas aprendido, estoy orgulloso. -me sonrió tras recoger su arma.

De pronto, algo detrás de él llamó mi atención. Emery estaba escondida en un arbusto agitando las manos para llamar mi atención, y poco después, la observé volando hasta mi habitación.

Eclipse de Sol [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora