t h i r t e e n

4.4K 356 16
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.



















Y ese es un pequeño resumen de lo que pasa desde que estoy aquí.

De solo oírlo me enamoré de ese Miguel ¿Me lo presentas?

—¡No!

—Claro, te gusta.

Rodé mis ojos para continuar escuchando a una de mis amigas de México quién me ponía al tanto de lo que había pasado desde la última vez que estuve ahí.

Y si, me encontraba hablando con mi amiga con Robby recostado en la litera de arriba. Por eso estaba haciendo mi esfuerzo para hablar en español.

Como sea, estoy harta de verlos pelear. No he hablado con ninguno desde su última pelea.

Tu padre es maestro de karate, seguro sabrá que hacer...

—Espera, debo irme—me despedí de mi amiga al oír a Johnny tocar la puerta de nuestra habitación.

Ambos salimos de la cama quitando nuestros audífonos logrando ver parte del departamento decorado con cajas y latas de cerveza, sumándole que Miguel se encontraba en la sala.

—Dijo que no estaba aquí.

—Si, mentí dos veces. No es mi culpa que cayeras dos veces.

—Yo me iré.

Mire a mi padre al ver cómo la puerta principal no se abría. ¿Que rayos hacía?

—Arregle la puerta. Esta cerrada por dentro y está es la única llave—tenía que ser una broma—Pegue la ventana y nadie saldrá de aquí hasta que seamos amigos.

—No quiero presenciar más peleas, suerte vaqueros—hable caminando de regreso a mi habitación, al escuchar como comenzaban a gritarse me coloque mis audífonos para no seguir escuchando.

Al recostarme suspire pensando en lo que me había dicho me amiga, tal vez tenía un poco de sentido.











Miggy 🥋

No me hablas
desde hace días
4:21 pm

Vamos a ver películas,
tu escoges
4:21 pm

Tentador
4:21 pm

Abre
4:22 pm






Reí al oír los quejidos de Miguel, ignorando eso continúe peinando su cabello para tratar de formar los pequeños rizos que le comenzaban a salir.

—¡Duele!

—Pensaran que te estoy pegando, relájate Miggy—susurre peinando suavemente su cabello—Conozco esa cara...¡No!

Este comenzó a reír descontroladamente al revolver su cabello logrando perder aquellos rizos que había definido.

—Aun no encuentro un buen apodo—murmuró sentándose a mi lado—Mi turno.

Lo mire algo nerviosa al sentir como acomodaba mi cabello que en esos momentos estaba suelto. Había descubierto algo nuevo, su tacto cálido me hacía caer a sus pies confirmando mis sospechas.

Me gustaba Miguel.

Me atreví a acercarme un poco a este logrando ver cómo miraba mis labios.

Antes de poder acercarme más, pegamos un gran brinco al oír un fuerte sonido. Sin dudarlo salimos rápidamente del departamento logrando ver al culpa del sonido, Johnny.

—Quietos—advirtio al ver cómo ambos hombres querían irse nuevamente.

—¿Bromeas?

—No se cuentas veces...

—¡Silencio!—los tres nos miramos asustados ante el grito de Johnny—¿Quieren aferrarse a su rencor? Bien. Háganlo como hombres, con sus puños.

—¿Que quieres, papá?—pregunte acercándome a el.

—Que peleen, sin puntos ni colchonetas. Peleen hasta que se descarguen.

—¿Aquí? ¿Ahora?

—Es el momento y el lugar ¿O eran solo palabras?—rete mirando a ambos.

—No para mí.

—Ni para mí.

—De acuerdo, empecemos.

Observe desde mi lugar como estos dos comenzaban su pelea, claro que quería ir a detenerlos pero si está era la solución para que dejarán de pelear...

Mire sorprendida a mi papá cuando Robby derribo a Miguel dándole una patada en el rostro, ahí no termino pues lo volvió a patear derribandolo sobre la puerta de las escaleras.

—Ay no—susurre al ver cómo subían las escaleras sin dejar de pelear.

—¡Las escaleras están fuera de los límites!—advirtió Johnny mientras mirábamos cómo llegaban al balcón aún golpeandose—¡Se acabo la pelea!

—¡Robby, Miguel, basta!

Nos observamos asustados al ver cómo Miguel golpeaba a Robby muy cerca del barandal del balcón. Sin dudarlo subimos corriendo para encontrar a Miguel soltando un último grito pero el golpe jamás llegó.

Suspire algo aliviada viendo como mi hermano se reponía en su lugar.

—¿Por qué te contuviste?

—No entreno para lastimar gente—sutilmente me acerque a mi hermano para acariciar su brazo—La última vez que peleamos ¿Por qué no te contuviste?

No quise hablar pues era su momento perfecto para sanar en todos los aspectos.

—Quería terminar la pelea. No así, es solo que...—explico Robby aferrándose a mi brazo—Si sirve de consuelo también fue el peor momento de mi vida.

—Si, me sirve—hablo Miguel dejando ver una corta sonrisa.

—Al fin—murmuré dejando un beso en la mejilla de mi mellizo—Me tenían harta con tanta pelea.

Me abrace de Miguel logrando ver cómo Johnny nos observaba con orgullo.

—¿Se acabo? ¿Están bien?—los dos protagonistas de aquella pelea asintieron—Gracias a dios. Porque si seguían así cuando naciera el bebé...

—¿El bebé? Espera ¿Que? ¿Tu y mi mamá?—pregunto el latino sin dejar de mirarlo confundido.

—Si, vamos a tener un bebé. Queríamos decírselo juntos, actúen sorprendidos—pidió mirándonos asustado.

—¡Carajo!

—Papá, eso es asombroso—hable junto con Robby acercándonos para abrazar a nuestro papá junto con Miguel quien parecía más emocionado que todos.

¡Tendríamos un hermanito!

Who? // Miguel Díaz Donde viven las historias. Descúbrelo ahora