Bakugo Katsuki - Fluff

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-Toma tu café, estúpida- Dijo tu novio dejando el café que le habías pedido sobre la mesa. Sí, tu novio te ha llamado estúpida, y creedme que ese no era el peor. Cada uno tiene su forma de expresar cariño y con el tiempo te diste cuenta  de que esta era la de Bakugo, aún que lo suyo realmente eran las acciones. Simplemente había que saber apreciar las pequeñas cosas.

Por ejemplo, Bakugo no le habría llevado ese café a cualquiera que no fuese tú. Quizás a Kirishima, con suerte. 

Aún que no lo parezca él también se fija en todo, de hecho se pasa el día observando.

Una vez estabais volviendo a casa de clase, frotaste tus brazos y tan pronto como Katsuki se dio cuenta puso su chaqueta sobre sus hombros. No te había preguntado, pero lo sabía. Como también sabía cuando ibas a llorar, que película te gusta ver en navidad, que te encantan los animales, por qué te da miedo la oscuridad, como te gusta el sexo según el momento e incluso se sabe los cumpleaños de toda tu familia.

Como olvidarnos de aquel día que estuviste desde por la mañana hasta por la noche estudiando, como si no estuvieses lo suficientemente agobiada con el tema. Después tenías que recoger toda la ropa que estaba tirada por tu habitación, créeme que no era poca. Cuando por fin habías acabado con la materia caminaste desganada a tu habitación, estaba impecable. Bajaste al salón con la misma energía y te desplomaste sobre tu novio, el cual estaba acostado en el sofá viendo una película.

-Gracias Katsuki, te quiero.

-Cállate idiota- Dijo gruñón ocultando el sonrojo para después acariciarte el pelo.

Tampoco podemos dejar atrás que cada vez que nota un mínimo signo de preocupación en tu cara o un TIC nervioso que lo indique, no tarda en decir "A ti te pasa algo". Normalmente esa pregunta da lugar a tu llanto mientras le cuentas lo que te atormenta. Llorar es tu manera de desahogarte y él lo comprende, así que siempre será un hombro en el que llorar, unas extremidades que te abracen cuando haga frío; o simplemente cuando lo necesites y un chico que te haga la comida cuando no tengas ganas ni de respirar. 

-¿Se puede saber en qué cojones estás pensando?, llevas diez minutos mirando a la nada- Preguntó el rubio con el ceño fruncido mientras bebía su café. 

-Ah nada, solo estoy cansada.

-Es mentira, estabas sonriendo. 

Como os acabo de decir, te conoce mejor que tú misma.

BNHA ONE SHOTSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora