Bakugo Katsuki - Fluff & Smutt (2)

905 46 3
                                        

Ese primer contacto tuvo algo peligrosamente familiar, parecía que nuestros cuerpos  se acordaban de todo a pesar de los meses separados. Katsuki besaba igual que hacía todo, qué deciros... Con intención, con una intensidad contenida que no necesitaba precipitarse para dejar claro lo mucho que deseaba algo. Pero que tarde o temprano explotaría. Sino, no sería Katsuki.

Noté su pulgar acariciando despacio mi mejilla mientras inclinaba un poco más la cabeza, profundizando el beso con una seguridad que me hizo estremecerme. Mi mano fue sola hasta su nuca, enredándose ligeramente en ese pelo imposible que tantas veces había sentido entre los dedos, como siempre solía hacer. 

La copa se me había olvidado por completo y la ciudad al otro lado del ventanal también. Ya no existía nada que no fuera la presión de su boca, la firmeza de su mano sujetándome la cara y la sensación de estar cayendo en algo que, siendo honestos, nunca habíamos terminado de dejar atrás. 

Cuando nos separamos apenas unos centímetros para tomar aire, su frente rozó la mía y pude notar su respiración algo más pesada. Más cargada.

—Sigues besando igual de bien —murmuró, con esa voz ronca que aparecía cuando empezaba a perder un poco el control y quería disimularlo. Para su mala suerte lo conozco demasiado bien.

No pude evitar sonreír, todavía con la boca cerca de la suya. No sé si lo hacía por recordar el pasado o por lo que ahora mismo estaba sucediendo. 

—Tú me sigues poniendo un poco nerviosa.

Una media sonrisa ladeó sus labios.—Porque nunca hemos dejado de gustarnos.

Y lo peor era que tenía razón.

Me conocía lo suficiente como para saber que el simple roce de su mano bajando desde mi mejilla hasta mi cuello iba a hacerme contener el aire. 

Su palma descendió despacio por mi espalda hasta detenerse en mi cintura, y el gesto fue tan posesivo como natural.

—Desde que te fuiste esto es lo único en lo que podía pensar.

Sentí un escalofrío recorrerme entera.—¿En besarme?

—En tenerte así de cerca otra vez.

Joder.

Mi mano bajó despacio desde su nuca hasta su pecho, notando bajo la camisa la tensión firme de su cuerpo, y sentí cómo sus músculos se tensaban ligeramente bajo mis dedos. Con las dos manos desabroché los dos primeros botones de la camisa negra y besé su cuello.

Seguía reaccionando a mí.

Seguíamos teniendo ese efecto absurdo el uno en el otro.

—Pues ya me tienes —susurré cerca de su piel.

Algo cambió en su mirada con esa frase.

La intensidad se volvió más evidente y más hambrienta, aunque todavía contenida dentro de ese nuevo Katsuki con autocontrol. Me atrajo un poco más hacia él, hasta que terminé prácticamente sentada contra su costado, con una de sus piernas entre las mías y su mano recorriendo lentamente la curva de mi cintura.

No había prisa, y precisamente por eso cada segundo se sentía más cargado.

El siguiente beso fue más profundo y lento. Mis dedos se aferraron un poco a su camisa cuando su boca bajó desde mis labios hasta la línea de mi mandíbula, dejando un rastro de besos pausados que me obligaron a inclinar ligeramente la cabeza hacia atrás y suspirar.

Su respiración caliente en mi piel fue suficiente para que se me erizara todo el cuerpo.

—Katsuki... —su nombre salió en un murmullo que sonó mucho más vulnerable de lo que pretendía.

BNHA ONE SHOTSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora