Bakugo Katsuki - Fluff (1)

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El silencio entre ellos llevaba meses siendo lo único que los unía. No era un silencio cómodo, ni uno de los que se comparten con una sonrisa tranquila. Era pesado, incómodo y frío 

Katsuki se había acostumbrado a ese ambiente. A sentarse a su lado en el sofá sintiendo que había kilómetros entre ambos, hablar y que ella respondiese cono monosílabos o ni siquiera se esforzase en escucharlo, proponer planes y recibir excusas. Cada día estaban más lejos uno del otro.

Desde la agencia de héroes insistían en que debían mantenerse juntos. Que si eran una buena imagen, parecían estables, fuertes, admirados... La gente los veía como una pareja perfecta, como algo aspiracional. Romper con eso, según ellos, no convenía.

Pero nadie veía lo que pasaba cuando se cerraba la puerta de casa. Nadie sabía que llevaban meses sin darse un beso, meses sin tocarse, meses sin mirarse de verdad.

Y ahora, parado frente a su puerta, con el corazón latiéndole fuerte y la mandíbula apretada, Katsuki sabía que no podía seguir así. No era viable seguir fingiendo que aquello tenía arreglo cuando llevaba demasiado tiempo roto.

Tocó el timbre y escuchó pasos al otro lado, la puerta se abrió y ella apareció, apoyada en el marco. Tenía el pelo recogido, la expresión neutra, parecía que lo había estado esperando o que su visita no le sorprendía en absoluto.

—Tenemos que hablar —dijo él entrando al piso.

Ella asintió levemente y se apartó para dejarlo pasar.

El piso estaba ordenado, frío e impersonal. Katsuki sintió de repente que ya no quedaba nada de él allí, que ya no pertenecía a ese lugar desde hacía tiempo.

No se sentó. Se quedó de pie en mitad del salón, mirándola.

—Lo sé —dijo ella antes de que él abriera la boca.

—¿Qué sabes?

—Que vienes a terminar conmigo.

No había emoción en su voz. Ni tristeza, ni rabia, ni sorpresa...Nada. Solo una calma que lo descolocó por completo.

—¿Te da igual? —preguntó sintiendo cómo la frustración empezaba a hervirle bajo la piel.

Ella suspiró y cruzó los brazos.

—Katsuki... esto lleva muerto mucho tiempo.

La palabra le golpeó en el pecho.

—Yo estaba intentándolo —respondió, más bajo, pero con el tono tenso—He estado intentándolo todo este tiempo.

Ella apartó la mirada y ese pequeño gesto fue suficiente para que algo se encendiera en su interior, no pudo contenerse.

—¿Hay otro? —preguntó directo.

El silencio fue la respuesta. Katsuki sintió cómo se le cerraba el estómago.

—¿Desde cuándo?

—No es importante.

Soltó una risa seca e incrédula.—Para mí sí lo es.

Ella volvió a encogerse de hombros.—Pasó. Llevábamos meses sin ser nada, Katsuki.

Ahí estaba, dicho con una facilidad que dolía.

Como si esos meses en los que él había intentado salvar la relación no significaran nada. Como si todas las veces que había reorganizado su tiempo para estar con ella, cancelado entrenamientos, intentado hablar, intentado acercarse... hubieran sido invisibles.

Katsuki respiró hondo. No iba a gritar.—Se acabó —dijo finalmente.

Ella asintió con tranquilidad, como si hablaran del tiempo.

BNHA ONE SHOTSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora