Capítulo 4: La familia Blanco

6.5K 240 2
                                        

Martina terminó de aplicarse el maquillaje. Había escogido ese vestido azul turquesa arrapado a su curvilíneo y dispuesto cuerpo, solo para la ocasión de la cena con la familia de Jorge. Ahora la ralla del ojo, negra, como las sandalias de tacón. Y luego el pintalabios, de un rosa pálido. Y.... Jorge la rodeó por detrás. Besó su cuello, apartando hacia a un lado el collar de plata que a favorecía en la figura femenina. Y se impregnó de su dulce olor a melocotones mezclados con canela y vainilla. Jorge se deleitó.


- Dios, estás hermosa, muy hermosa... - sonrió, viendo sus propios reflejos en el espejo. – No quiero imaginar cómo estarás... cuando te vistas de blanco, para mí, para siempre. -Martina se emociono. Se giró, evitó besarlo, si no... se le correría el pintalabios, y tendría que volver a retocarse, por enésima vez.


- Tú también vas muy guapo. – sonrió Martina, terminando de atarle la corbata.

- ¿Has visto a Naiara? – sonrió Jorge. – dios, fue tan complicado meterla en ese jodido vestido que compraste.

- Pero es monísimo. – se quejó Martina.

- Pero tiene cuatro años. – replicó Jorge. – y qué más dará...

- No, que más dará no, ¿Te crees que tu hija no es coqueta? – dijo Martina alzando una ceja.

- Oh, claro. Salió más bien a su madre. – sonrió. – Nai, cariño, enséñale lo guapa que vas a tu madre. – la llamó Jorge. Naiara apareció corriendo, entrando a la habitación de sus padres.

- Mira mamá, papá me ayudó a ponerme el vestido. – dio una mini vuelta, haciendo volar la faldita de volantes de color pastel. Martina la miró, comiéndose a su propia hija con los ojos.

- Pero qué cosa... - dijo Martina. – Mírate, si papi te ha hecho colitas y todo. – sonrió.

- ¿Te crees que Jorge solo sirve para...?- él estuvo a punto de decir una bestialidad. Para matar. Se rió amargamente, intentando rectificarse a él mismo. – También sabe peinar eh. Además, Naiara me enseña como lo haces tú, yo aprendo rápido.

- Si lo sé. - Martina sonrió y se lo quedó mirando.

- No sabes lo ansioso que estoy por que llegue el quince de Mayo... - suspiró Jorge. – te amo tantísimo, mi vida, tanto...-Martina bajó a Naiara de nuevo al suelo.

- A la mierda el pintalabios. – sonrió y rodeó con los brazos el cuello de Jorge, besándolo, con furor, con ganas, como... como cualquier beso de película.



- Buenas noches. – saludó Daniel, abriendo la puerta, y dejando pasar a Jorge con Naiara en brazos, y junto a Martina.

- Buenas noches. – dijo ella algo más tímida.

- ¡Tito! – Naiara se abalanzó encima de Daniel. Lo solía llamar tito en más de tío o simplemente Daniel o Dani.

- ¡Mi niña! – se rió él, como siempre haciendo bromas, balanceándola.

- ¿Dónde está Mari? – musitó Naiara.

- En el comedor, con los abuelos. – Daniel la dejó en el suelo de nuevo. – Ve a saludar a la Tita Mari, corre.-Naiara se fue corriendo hacia el comedor. - ¿Todo bien? – dijo Daniel mirando a Martina.

- Si, si. – ella le dio dos besos. - ¿Y a ti? ¿Cómo te va?

- Pues nada. Fantastico, ya me ves. – dijo señalándose. – Estás muy guapa ¿eh?

- Quita los ojos de encima de Martina ¿eh? – dijo Jorge imitando el tono de voz de su hermano y mirándolo mal.

- Escucha, ¿ahora no le podré decir a mi cuñada que está fenomenal?

- No. – concluyó Jorge.

- No seas así. – se rió Martina. – no le hagas caso, es un terrible celoso.

- Se nota, se nota. – Daniel cerró la puerta y los tres pasaron al salón. Naiara estaba sentada en las rodillas de su abuelo.

- ¿Qué grande está ya no? – dijo él, mirando a su pequeña nieta. - ¿Cuánto ha pasado desde que no te veo, pequeña? – se rió.

- No tanto, amor. – dijo Cecilia, cruzándose de piernas. – pero crecen con rapidez. – suspiró mirando a Jorge y a Daniel.

- Si, la verdad. – admitió Martina. Dirigió una leve mirada a sus futuros suegros... quienes se la devolvieron con una complicidad que la hicieron sentir prácticamente como en... casa.



ya se que dije que no subiría los miercoles pero como ayer tuve un problema no pude subir así les subo ahora, también le diré hoy en la tarde subiré otro porque no se si podré el viernes, igual si puedo pues le subo uno y listo. espero que les guste, no olviden votar y opinar. las quiero

Protegeme 3 - jortini (hot)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora