Martina bajó por el comedor. Frotándose el pelo con una toalla. Aun con los vaqueros pitillo desabrochados. Vestida con una remera de cuello de pico, de color verde pistacho. Y las zapatillas de ir por casa, azul marino, graciosas, donde ponía, 'waiting for the perfect man' y había dibujado un esqueleto con una peluca rubia. Rodeó la cintura de Jorge. Él se puso de perfil y buscó la boca de ella.
- ¿Qué haces, mi vida?
- Algo de desayunar. ¿Quieres?
- Si, por favor. Tu hija me tiró el café por encima.
- ¿Naiara?
- No, el otro. - le gastó una broma. Jorge rió. Jorge se giró, esperando a que la tostadora terminara. Ahora si pudo besarla bien. Sintió la saliva, la lengua de ella, jugar con la suya. - Mhh... - dijo metiendo la mano, plana, por la abertura de sus vaqueros. La acarició por encima de las bragas. De abajo hasta arriba, hasta el vientre, y de vuelta hacia abajo, en una especie de masaje. - ¿Vas a estrenar hoy el coche?
- Si. - sonrió. - Nai quiere escoger su vestido de damita de honor. - sonrió emocionada. - y vamos a ir al centro a comprarlo.
- ¿Necesitas...?
- No, Jorge, ya tengo. - sonrió y puso la mano en frente. - A partir de ahora, me valgo por mí misma.
- Siempre lo hiciste.
- Si, pero parezco una puta mantenida.
- No es eso, es que mi dinero...
- Es también mío. Ya lo sé. Pero no me gusta abusar.
- ¿Puede existir una mujer más perfecta? - dijo Jorge mirando hacia arriba, como si se dirigiera a Dios. Martina rió. Jorge la levantó y la sentó encima de la encimera. - Esa risa me enloquece... - dijo mordiéndole el cuello. - Humm, Nai es mala.
- ¿Por qué? - dijo Martina mirándolo.
- No me dejo verte nada de nada.-Martina estalló en risas. Jorge metió su mano por el jersey y hizo morros. - A mí no me hace gracia.-Martina le apartó la mano y se bajó de un salto, terminando de colocarse bien la ropa.
- No Jorge. - dijo imitando a su hija, lo que dijo hace un rato. - Martina ya es mayor, tú no puedes verla desnuda.
- Oh, oh, oh. - Jorge rió. - Serás mala. Ya sé de donde lo sacó esa malicia tu hija. - Jorge quedó pensativo. - Por cierto, ¿Dónde está?
- Jugando en su cuarto. - Martina sonrió y se sentó en una de las sillas. - Jorge, hoy por la tarde empieza la Fiesta Mayor. - Martina hizo puchero. - ¿Vamos a ir? ¿no? ¿no? Porfaaa...
Espero sus votos y comentarios. las quiero.
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Protegeme 3 - jortini (hot)
AléatoireYa saben sus nombres, ya saben la misión de Jorge Blanco...proteger a Martina Stoessel y ahora a su pequeña niña Naiara. Amistad, romance, peligro, secretos y más cosas se aproximan ¿te animas a ser parte de está nueva etapa en la vida de Jorge Blan...
