Donovan está en la ciudad. Naiara se había dormido de vuelta a casa. Jorge la agarró en brazos y la llevó hasta su cuarto, mientras Martina se lo quedaba mirando, embobecida. Lo adoraba, era... era más que estupendo. Se decidió a irse a su habitación. Se estaba sacando los zapatos cuando la puerta se cerró y careless whisper sonaba de fondo.
Jorge la rodeó por la cintura, apartándole el pelo y besándole el arco del cuello. La melodía del saxo, de fondo, lo hacía aún más romántico. Jorge se tambaleó un poco, haciendo que Martina también se moviera a su compás. Las manos de Jorge se posaron en sus hombros y los amoldaron, haciéndola gemir.
- Estás tensa... - susurró Jorge.
- Mis padres me estresan. – ella agachó la mirada. – Lo siento.
- No pasa nada. – sonrió y la hizo girar, para mirarla a la cara. – Tu no tienes la culpa. – acarició su barbilla y la besó, juntando su cuerpo con el de ella. – Mmh, sabes a Bayleis.-Martina apoyó su cabeza en el pecho de Jorge. Él suspiró. - Nena, no me gusta verte así.
- Bueno... - Martina tenía ganas de llorar. Le habían fastidiado la cena. Y... - Han dado muy mala imagen.
- Para nada. – Jorge acarició algunos mechones de pelo. – Ven conmigo, tengo algo que te va a gustar.-Jorge la agarró de la mano y se la llevó hacia abajo. Cuando se dio cuenta de que ella iba descalza. - Pero haberte puesto las zapatillas, mujer. – rió.
- Es que como me has agarrado así tan... improvisto.- Martina aún tenía una expresión seria. Triste. Jorge intentó sacarle una sonrisa.
- Anda, sube. – se inclinó. Martina se negó. – Bueno, entonces...-Jorge la agarró por debajo del culo y la cargó en su hombro.
- Jorge Blanco bájame. – se rió Martina.
- Oh, para nada. – Jorge abrió la puerta. La noche parecía más oscura y todo. – este vestido te hace un culo delicioso. – dijo dándole una cachetada. Martina escuchó como las puertas del garaje se abrían. Jorge la dejó en el suelo. Ella se giró y se colocó bien el vestido. Cuando alzó la vista, abrió la boca. Al lado del Lamborginni de Jorge, yacía quieto, aparcado, pequeño. Precioso. Un mini cooper D, blanco con las líneas negras. Con un lazo rojo, que lo hacía... adorable.
- Santo dios... - Jorge la miró y le enseñó unas llaves.
- ¿Te gusta?
- Me encanta... - los ojos de Martina se humedecieron. Abrazó a Jorge . Y empezó a llorar.
No olviden votar y comentar que tal. Gracias por la espera, saludos.
ESTÁS LEYENDO
Protegeme 3 - jortini (hot)
RandomYa saben sus nombres, ya saben la misión de Jorge Blanco...proteger a Martina Stoessel y ahora a su pequeña niña Naiara. Amistad, romance, peligro, secretos y más cosas se aproximan ¿te animas a ser parte de está nueva etapa en la vida de Jorge Blan...
