Estaba acurrucado en su cama cuando el teléfono sonó. Hoseok abrió sus ojos lentamente, torciendo sus labios en una mueca cuando fue consciente de su estado.
Estaba enfermo. Jodidamente enfermo. Tenía fiebre. Desnutrición. Dolor agudo de cabeza. Un cuadro de estrés. ¿La razón? Exceso de trabajo y mala alimentación, según el médico que lo había atendido la noche anterior, cuando colapsó en su puesto de trabajo.
Haciendo un esfuerzo considerable, estiró su brazo fuera de las colchas y tomó su teléfono para responder, sin molestarse en ver quien le llamaba.
—¿Hola? —su voz salió ronca y baja.
—Hola —la dulce voz de Jiyoon se escuchó al otro lado de la línea, provocando que el alfa sintiera un poco de alivio al oírla.
—Ji... —sonrió de manera inconsciente, sintiendo un desagradable escalofrío que lo hizo temblar— ¿Estás bien?
Jiyoon guardó silencio por un momento, y eso inquietó a Hoseok, quien inmediatamente pensó lo peor, pero luego, soltando un tembloroso suspiro, ella finalmente habló.
—Estoy... Bien.
Hoseok frunció el ceño y borró su sonrisa. No le creía en lo absoluto. Su voz se escuchaba baja y rasposa, como si le costara hablar.
—¿Te lastimó, verdad?
Se escuchó como Jiyoon inhalaba profundamente, para luego dejar escapar el aire lentamente.
—Mi esposo... él se enojó.
El estómago de Hoseok comenzó a doler, porque sabía perfectamente lo que eso significaba.
Él la había lastimado.
Y dioses, su estómago se hundió en un doloroso retorcijón y la bilis subió por su garganta. Él había sido así. Había lastimado sin razón alguna a su omega, condenándolo a un sufrimiento que no merecía.
Maldito sean todos los alfas que lastimaban indiscriminadamente a los omegas. Maldito sea yo también, por haber matado a mi propio omega.
—Lo siento —era lo único que le podía decir, aun cuando quería expresarle abiertamente cuanto deseaba consolarla y asegurarle que todo mejoraría.
—Está bien, no pasa nada —otro suspiro se escuchó— Te llamo porque... uhm... —la omega soltó una risa nerviosa— Mejor olvídalo. De todas formas, creo que no debí llamar.
—No, claro que debiste. Estaba realmente preocupado por ti, Ji.
—¿En serio?
Fue doloroso para Hoseok escucharla preguntar aquello, con tanta esperanza tiñendo su suave voz, como si nunca antes alguien le hubiera dicho que se preocupaba por ella.
—Sí, por supuesto que lo estaba. Lo estoy, de hecho. Pero venga, ahora dime lo que querías decirme.
—Yo... Quiero verte...
Hoseok sonrió como un idiota. Diablos, algo había en esta encantadora mujer que le hacía experimentar una extraña y cálida sensación.
—Yo también quiero verte —confesó sin siquiera pensarlo, sintiendo como su corazón latía con más fuerzas.
La risa bajita de Jiyoon al otro lado fue como un bálsamo para sus oídos, haciéndole olvidar cualquier dolor corporal.
—Pero ahora no puedo —aclaró ella, haciendo un sonidito estrangulado— Estoy... debo estar en cama al menos unos días más.
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With you Ω KM.
Fiksi Penggemar"Ningún alfa vale tanto como para clavar sus asquerosos colmillos en tu precioso cuello, para luego exhibirte ante la sociedad como su trofeo. Y ningún omega vale menos por rechazar los cortejos de algún alfa." -Kookmin. -Omegaverse. -Angst / Drama...
