Todo había sido un escándalo total. La noticia de que Corea tenía un gobierno corrupto que traficaba a sus propios ciudadanos omegas, dio demasiado rápido la vuelta al mundo.
Muchos omegas, junto a unos cuantos alfas y betas, salieron inmediatamente a las calles para protestar, exigiendo justicia por los inocentes y un castigo severo para los culpables.
—¿Hijo? —la voz de Hyun llegó desde la puerta entreabierta, y luego se asomó solo un poco.
Jungkook estaba sentado en la cama de hospital; llevaba puesto un pantalón gris de chándal y su pecho estaba cubierto únicamente por el vendaje. Alzó la cabeza para mirar a su padre, dedicándole una pequeña sonrisa.
—Papá.
Hyun le sonrió de vuelta, entrando finalmente a la habitación y cerrando la puerta tras de sí.
No habían tardado mucho en aparecer en la recepción del hospital luego de recibir una llamada, considerando que Hyun había estado inquieto desde antes, sabiendo, gracias a su instinto paterno, que algo andaba mal con su hijo. Y cuando llegaron al hospital privado, Hyun estaba asustado y con sus ojos llorosos, imaginando lo peor. Su esposa, Sohee, nunca dejó de sostener su mano, intentando de alguna manera calmarlo.
—¿Cómo te sientes?
Apenas ese día, se cumplirían dos días desde el incidente, y Jungkook ya estaba un noventa y cinco por ciento curado.
—Perfecto.
Y eso era jodidamente imposible. Incluso los médicos, quienes le vieron cuando fue ingresado y presenciaron en primera fila como las heridas de Jungkook comenzaban a sanar incluso antes de que fueran tratadas, quedaron asombrados. No lograban entenderlo, porque jodidamente no era normal.
—Me alegro —respondió su padre, acercándose a él— Acabo de hablar con tus hermanos.
—¿Y qué dijeron?
—Quieren venir a verte. Estaban preocupados.
—Por supuesto que sí —Jungkook respondió, todavía sonriendo— Apuesto que les dijiste que estaba grave y todo eso.
Hyun le dio una palmada en el muslo a su hijo.
—No te burles de tu padre —le regañó cariñosamente.
Jungkook dejó escapar una pequeña risita mientras negaba con su cabeza. Y Hyun observó con atención a su hijo, atesorando la masculina melodía que endulzaba sus sentidos. Era una de sus cosas favoritas, a decir verdad. Jungkook no solía ser demasiado demostrativo con sus sentimientos, así que cuando dejaba que uno reluciera, él simplemente los disfrutaba.
—Quiero ir a ver a Jimin...
—Lo sé —su padre le apartó un mechón oscuro de la frente— Pero debes dejarlo descansar. Son recién las nueve de la mañana, pero seguro aún sigue durmiendo, hijo.
Jungkook resopló, tan igual a cuando era un adolescente lleno de hormonas que deseaba llevarle la contra a sus padres. Y no había manera de que Hyun tratara a Jungkook como el hombre adulto que era, porque siempre sería su bebé.
—Pero quiero estar a su lado.
—Lo sé.
Hyun miró la habitación, buscando la bata de su hijo. Cuando la halló, fue por ella para luego acomodarla en el cuerpo de Jungkook.
—Estoy bien, papá.
—Lo sé —volvió a decir— Pero deja que te ayude. Eres mi bebé y quiero cuidar de ti.
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With you Ω KM.
Fanfiction"Ningún alfa vale tanto como para clavar sus asquerosos colmillos en tu precioso cuello, para luego exhibirte ante la sociedad como su trofeo. Y ningún omega vale menos por rechazar los cortejos de algún alfa." -Kookmin. -Omegaverse. -Angst / Drama...
