—Auch —Taehyung soltó un quejido bajo cuando su madre presionó el algodón en la comisura de su magullado labio.
—Lo siento, cariño —Jiyoon se disculpó, sonando verdaderamente preocupada por su hijo.
Taehyung le sonrió con cariño. Había una parte de él, esa que tenía bien oculta a causa de su padre, que le encantaba ser cuidado y mimado por la omega que le había traído al mundo. Amaba a su madre incluso más de lo que ella quizás imaginaba.
—Está bien, mamá, no te preocupes.
—¿Duele mucho? —preguntó ella, ignorando el comentario de su hijo. Sabía que Taehyung no demostraba mucho, solo para no preocuparla
Sin borrar esa encantadora sonrisa cuadrada, Taehyung se encogió de hombros.
—Un poco, pero ya pasará.
Jiyoon suspiró con pesadez, dispuesta a decir algo más, pero guardó silencio casi de inmediato, cuando la presencia y el aroma dominante de Woobin perturbó su pequeño momento de tranquilidad.
—¿Qué mierda haces aquí? —el alfa preguntó con brusquedad, dándole una mirada furiosa a su esposa— Ve a la cocina y prepara mi maldito desayuno. ¡Y apurate, no tengo toda la jodida mañana!
Taehyung giró el rostro para mirar a su padre y apretó los labios, conteniendo el deseo de mandarlo a la mierda. Dios, el deseo de pararse y tomarlo por el cuello para azotarlo contra la pared una y otra vez, era verdaderamente aterrador. Y es que hacía mucho tiempo que ya no lo veía como su padre, sino como el monstruo que lo atormentaba a él y a su madre día y noche.
—Ya voy —la voz de Jiyoon salió suave. Girando su rostro para mirar nuevamente a su hijo, ella estiró su delicada mano y le entregó la bolita de algodón a su hijo— Termina de desinfectar eso y luego aplica la crema cicatrizante.
—Está bien, mamá.
—¡Mi desayuno, mujer! —Woobin siseó cabreado.
Jiyoon se levantó del sofá con rapidez y se dirigió hacia la cocina, dejando a su alfa e hijo solos en la sala de estar.
Woobin esperó a que su omega desapareciera de su vista, para dar una profunda y lujuriosa respiración a las notas dulces y agrias de sus feromonas. Le encantaba de una forma no muy sana, percibir el respeto a causa del miedo que ella le tenía.
Clavando sus ojos oscuros en su hijo, Woobin habló.
—¿Qué esperas que aún no te vas a clases? —elevó su muñeca a la altura de su pecho y miró la hora en su costoso reloj análogo— Se te hace tarde.
Taehyung reprimió la muca, decidido a no demostrar cuanto le molestaban los comentarios ácidos de su padre. En cambio, dejó la motita de algodón de lado y tomó el delgado tubo de crema, para aplicarlo con cuidado en la comisura de su labio.
—Aun tengo tiempo. Tomaré desayuno y luego me iré.
—Lárgate. Tu madre y yo tenemos que hablar —Woobin se sacó la chaqueta de su traje negro, lanzándola sin cuidado al sofá más cercano.
A Taehyung se le hundió el estómago. Sabía perfectamente que no habría ninguna charla.
—Prometiste no lastimarla —murmuró entre dientes— ¿Acaso ya lo olvidaste?
—Por supuesto que no lo olvidé —sonrió con burla, orgulloso de sí mismo por ser él quien tenía el control de la situación— No la lastimaré, pero te recuerdo que tu madre es mi omega, mi mujer.
El ceño de Taehyung se frunció furiosamente, sintiéndose completamente asqueado por las palabras del hombre que se hacía llamar su padre.
—Cállate —gruñó Taehyung.
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With you Ω KM.
Fanfiction"Ningún alfa vale tanto como para clavar sus asquerosos colmillos en tu precioso cuello, para luego exhibirte ante la sociedad como su trofeo. Y ningún omega vale menos por rechazar los cortejos de algún alfa." -Kookmin. -Omegaverse. -Angst / Drama...
