Lina
La pista congelada me recibe una y otra vez, tanto, que mis rodillas comienzan a ser parte del suelo de tantas veces que he caído. Mis manos se tornan rojas y mi respiración pesada, gracias a las carcajadas que no he dejado de profesar desde que Leonardo y yo nos pusimos los patines y comenzamos esta aventura tan nueva para mí, que me ha costado bastante mantenerme en pie sobre la pista.
—¡Esta vez sí lo haré! —digo con determinación desde la baranda, con la intención de cruzar la pista de extremo a extremo sin caer—. ¿Qué me darás si lo logró? —Me abrazo a Leo, rodeando sus hombros con mis manos.
—Mmm... si llegas a la orilla, te daré un beso —responde después de pensarlo por unos segundos—. Si pierdes, nos iremos a casa.
—Pero, ya me has dado muchos besos —murmuro, recordando todas las veces que nos hemos besado desde que llegamos a este mágico lugar—. Quiero algo más ambicioso.
—Ese es el detalle —dice seriamente—. No será un beso común.
Mi boca se seca de repente, y mi corazón late desbocado al imaginar a lo que se refiere. Me emociona bastante poder estar a solas con él y, creo que hasta me atrevería a llegar a mucho más que solo un tímido beso.
«Hazme feliz, Leo, y te daré el mundo si lo pides»
—Acepto —digo pasando saliva con dificultad. Me separo de él, y me propongo llegar hasta la otra orilla de la enorme pista sin caer, ese beso misterioso está en juego y, aunque puedo otorgárselo gane o pierda, no se sentirá igual que si me lo gano limpiamente.
Comienzo mi carrera, un pie tras otro, deslizándome sobre el hielo. Los patines levantan escarcha con cada línea que dejo sobre la pista y no me detengo. Voy a lograrlo, me falta muy poco... tres metros... dos metros... un metro y mis pies se enredan uno por delante del otro, haciéndome caer de rodillas y me maldigo, no solo por haber perdido la apuesta y que ahora debemos regresar a casa, sino por haberme puesto estos ridículamente cortos pantaloncillos, y que mis lastimadas rodillas resientan la caída tan estrepitosa que acabo de protagonizar.
—¿Estás bien? —Llega Leonardo a mi lado y me ayuda a levantarme—. No debimos apostar, lo siento.
—Estoy bien. —Suelto una sonora carcajada que termina por relajar el ambiente tenso que se había formado—. Muchas gracias, Leo, de verdad. Gracias por un día que jamás olvidaré —digo sinceramente, mientras lo rodeo por la cintura y escondo mi rostro en su cuello como una niña pequeña. Empiezo a creer las palabras de Óscar, cuando dice que solo soy una niña mimada.
—No hay de qué, mi princesa. —Deja un beso sobre mi coronilla que me hace suspirar—. Solo fue un rato, no es la gran cosa, nada comparado con lo que tú habrás hecho en tu vida.
—Para mí es lo máximo, Leo. Nadie había puesto tanta atención a mis sentimientos como lo has hecho tú en tan corto tiempo de conocernos.
—Eso es difícil de creer, Lina —murmura sobando mi rostro con delicadeza—. ¿Quién en su sano juicio podría ignorar tanta belleza? Y no me refiero solo a tu físico, que en verdad es hermoso. Eres la mujer más perfecta que he conocido en mi vida, te lo digo de verdad.
Las mariposas vuelan a mi alrededor, y hasta parezco escuchar las campanas que anuncian sobre una boda. Las pocas personas que se encuentran en la pista desaparecen de repente y solo quedamos Leonardo y yo, y este perfecto momento que hemos creado. Mis labios se acercan a los suyos, y nos entregamos en un beso tan dulce y tierno que no sé con certeza si seguimos sobre el piso, o estamos flotando por los aires, porque así es como me siento. Como si el tiempo se hubiese detenido y este beso nos mantuviera en una burbuja que nos separa de la realidad, una realidad en la que él solo es mi guardaespaldas y yo soy su protegida, a la que debería de estar llevando a casa en vez de devorarla con su boca y enamorarla con sus acciones.
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Mentiras Piadosas
ChickLitCatalina Rivera es una chica que ha nacido en cuna de oro. Hija de un importante funcionario público de la ciudad de México, jamás ha tenido que esforzarse demasiado por lograr lo que se propone. Una influencer acostumbrada a ser adorada por sus fan...
