Capítulo 6

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ATENCIÓN: Este capítulo contiene Spoilers de la temporada 4 (creo)

Le tomó un tiempo encontrar a las únicas personas que creyó sabrían algo del paradero de Macaque. Tu antigua hermandad, o al menos lo que quedaba de ella.

Wukong había escuchado en palabras de los dioses locales que tres de ellos estaban escondiéndose en una ciudad construida por ellos mismos, y que nadie se atrevía a pasar por ahí sin invitación, por eso, el mono dorado se infiltró en el lugar, silenciosos y rápido con ayuda de su nube, entrando por la parte trasera de la montaña, usando su forma de pájaro para pasar desapercibido.

La mejor opción era hablar con Azure Lion, pensando que el, al haber servido al emperador de Jade sabría o al menos entendería el porque debía acompañar al monje en su viaje para expiar sus pecados. No tenía otra opción. Y su hermano lo comprendería cuando se lo explicara, pero debía hablar solo con el, sin la presencia de sus otros dos hermanos.

Recorrió el lugar, asombrándose un poco de la genial estructura.

—¡No teníamos otra opción! —la sobresaltada voz de Peng llamó su atención así que voló con cuidado hasta lo que debería ser una sala del trono, solo que sin paredes ni techo, solo columnas de piedra, y una hermosa vista a la ciudad.

Ahí estaban los tres miembros de lo que quedaba de la hermandad.
Peng y el elefante blanco estaban de pie, con expresiones estresadas y enojadas. Ambos le hablaban a Azure, quien se encontraba sentado en el trono de en medio esforzándose por no perder la paciencia, golpeando el brazo del trono con su dedo para relajarse.

—Si iba a hacer algo tan estúpido, no debió ir él solo. —comentó el elefante cruzando los brazos. —No debimos...

—Esto no es culpa nuestra. Es del traidor de Wukong. —interrumpió Peng con molestia. —Él lo mató, pero la muerte del cobarde de Macaque no será en vano ¿Cierto?

Azure cerró los ojos, como si estuviera avergonzado. —Una perdida siempre es mala. No importa si fuera el más insignificante de nosotros. Monkey King dio el primer golpe a la hermandad, y ahora nosotros vamos a responder. Partiremos mañana. Una vida por una vida. —habló el leon como si fuera un acto muy noble.

—Ese monje nos la va a pagar. —dijo Peng, dejando salir una risa casi malvada, mientras preparaba su arma.

Wukong retrocedió un poco, y se alejó volando de ese lugar, escondiéndose en la arte trasera de la montaña, volviendo a sus forma original, sosteniéndose de la piedra de la montaña mientras invocaba a su nube. —Debo advertirle al maestro. —dijo antes de salir volando, intentando recordar bien en donde los había visto por última vez, calculando dónde podrían estar en ese preciso momento.

Le tomó toda la noche, pero a la mañana siguiente logró dar con ellos. Lo único que tenía que hacer era aterrizar y despertarlos rápido. Sin embargo, mientras descendía, notó una figura familiar en los árboles. —¿Macaque? —estaba cerca del grupo de viaje, asechando desde los árboles.
Su corazón se aceleró por los nervios. Era como si la historia se repitiera, y si era así, intentaría que fuera diferente.

Fue directo con la figura, lanzándose encima del mono de las sombras, inmovilizándolo al instante. —No luches, solo quiero... —se detuvo al ver el rostro del mono. —Tu no eres Macaque.

—Ese si es un feo insulto. —se burló un poco, dejando que su disfraz cayera, convirtiendo su pelaje negro en blanco, con esa curiosa marca de calavera en el rostro. —Que bueno es verte, también hermano. —dijo Tamarin con algo de sarcasmo, mientras que Wukong se quitaba de encima, lanzándole una mirada molesta.

—¿Donde está Macaque? —supuso que el sabio de los exorcismos sabría de su paradero por su peculiar "disfraz". Tamarin actuaba de manera extraña para el, era difícil saber que pensaba porque era algo callado y reservado, pero cuando se ponía en acción no se sabía bien que esperar de él. Tal vez quería algo a cambio de la información, o tal vez solo deseaba la atención de Wukong, golpeándolo en su reciente herida para atacarlo como muchas otras veces intentó.

A gift of destinyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora