Al estar lo suficientemente lejos, Macaque volvió a su verdadera forma, liberando al niño de su agarre.
—¿En qué estabas pensando? —lo regañó.
—Yo... no sé. —respondió algo nervioso por el tono del mayor.
—¿No lo sabes? —se mostró molesto por la respuesta. —Casi te ve. ¿Querías que te viera?
—No. —respondió rápido, negando con la cabeza. —Bueno... yo... no sé. Es que... no sabía qué era él. —empezó a tartamudear, jugando con sus manos , intentando calmarse. —Él... no se veía tan malo. Solo quería...
—¿Qué? ¿Verlo? El idiota pudo haberte hecho daño y tu ibas a... servirte en bandeja de plata ¿Como se te ocurre?—le regaño alzando la voz.
El cachorro al recibir el grito dejo salir sus lagrimas, bajando la cabeza intentando no mirar a Macaque. —P-perdón.—logró decir entre sollozos.
Verlo de esa manera lo hizo sentir mal.
—Oye, oye. Ya, no tienes que llorar. —se agachó para quedar a la altura del niño, limpiando sus lagrimas con su mano, tomando la barbilla del niño para que lo viera a la cara con esos tiernos ojos arrepentidos y lloroso. —Es que... me preocupé. Aun no quiero deshacerme de ti y tus ruidosos lloriqueos de bebé. —bromeo un poco para tratar de relajarlo. —Si él te hubiera visto... Solo ven aquí. —lo abrazó con algo de fuerza, dejando que el niño continuara llorando mientras le devolvió el abrazo. —Intenta calmarte, niño. —acarició la cabeza del pequeño con ternura, sintiendo cómo se iba relajando.
—Perdón. —repitió sin intensiones de separarse del mayor.
—Esta bien. —soltó un bufido divertido. —Vamos a casa, pequeño. —lo cargó con cuidado como un bebe. El mono de las sombras dejó salir un quejido, fingiendo que el niño pesaba mucho, mientras caminaba hacia adelante.
Seguía molesto con él por arriesgar su vida de esa manera, aunque también se sentia algo traicionado. No podía evitar pensar que, si Tamarin tenía y el cachorro era creación del mismo Wukong, era natural que el niño sintiera la necesidad de acercarse.
—Tamarin... —recordó lo que Wukong le había dicho al sujeto relajado. —¿Por qué Tamarin encerraría a Azure? —su mente comenzó a cuestionarse eso. Existía la posibilidad de que solo lo hubiera hecho para molestarlo, porque aparentemente el gran sabio igual al cielo no había logrado completar su tarea. —Me mintió. —en realidad no le sorprendía. El sabio de los exorcismo solía hacer ese tipo de cosas, mas lo preocupante era pensar en el porqué.
Si. Le sorprendía ver a su hermano actuar de manera tan fría ante la hermandad, fingiendo haber presenciado todo el ataque como algo horrible, pese a haber sido parte de él.
—Se parece a ti. —habló el cachorro, sacándolo de sus pensamientos sobre Tamarin. —No me dijiste que se parecían.
—¿Wukong y yo? —quiso asegurarse.
El pequeño asintió repetidamente.
—No era importante. —le respondió mientras lo volvía a acomodar entre sus brazos.
—Pero son iguales. —protestó el niño.
—No, no es verdad. —se defendió Macaque casi ofendido. —Yo soy más alto. —alzó una ceja de manera presumida, sacándole una risa al pequeño.
Caminó un poco más hasta que se aburrió, y decidió abrir un portal de sombras a sus pies, volviendo a la caverna para poner a dormir al niño por un rato, mientras él pensaba en todo lo que había escuchado en tan poco tiempo.
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A gift of destiny
Fiksi PenggemarLa muerte de Macaque a manos de Sun Wukong es presenciada por una diosa quien cree que el mono de las sombras merece otra oportunidad, ya que puede ver la bondad en su interior. Asi que, le pide un favor a Yan Wang, el supervisor del inframundo. ...
