Capítulo 27

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ADVERTENCIA: ES CAP LARGO Y MEDIO INTENSO (SEGUN YO NO TANTO) PERO POR SI ACASO, YO NO PAGO PSICOLOGO. 

POR FAVOR DISFRUTENLO 

...


El cachorro se despertó debido al ruido del exterior. Sus sentidos se agudizaron muy rápido obligándolo a ponerse de pie, observando todo a su alrededor con confusión. 

No reconocía esa cabaña, pero por la manera en la olía, era obvio que debía ser la casa o el escondite de Sun Wukong. 

—¿Monkey King? —lo llamó antes de salir por la puerta, logrando escuchar fuertes golpes desde afuera de la montaña. —¿Qué esta pasando? —se alteró y empezó a buscar al mono dorado por todo el lugar, llegando a la entrada. La famosa cascada de la cual ya había escuchado hablar. 

Los sonidos se volvieron más fuertes, esta vez logrando percibir la voz de Wukong gritando el nombre de su padre de manera desesperada. Se tapó los oídos con fuerza para poder pensar mejor. 

—No. —escuchó muchas voces detrás de el. 

—¿Eh? ¡Ah! —casi todos los monitos se lanzaron sobre él solo para evitar que se fuera. —Oigan... esperen, me hacen cosquillas. —empezó a reírse mientras los monitos revisaban sus ropas y buscaban entre su cabello. —Basta. 

Los monos blancos se quitaron de encima, tratando de explicarle la situación al cachorro, hablando todos a la vez, dejando muy confundido al pequeño, que, de todo lo que habían dicho solo logró entender algo sobre Yu Tamarin, sombras aterrador, y la actual pelea de Monkey King contra Macaque. 

—¿Mi papá esta aquí? —dijo con algo de emoción. —Oh, no. —el miedo comenzó a emerger, recordando de nuevo esa terrible pelea entre ambos monos. 

Entonces, un fuerte viento comenzo  soplar, asustando a los pobres monos. Todos se movieron rápido detrás del cachorro, sintiendo cómo esa espantosa magia verdosa trataba de entrar por la cascada, sin ningun éxito.

—¿Qué pasa? —preguntó algo asustado, cubriendo su rostro para protegerse del viento. Los monos le respondieron como pudieron. —¿Mi miedo?

—Xiaotian... —esa voz lo tomó por sorpresa, obligándolo a voltear. 

—No, no, no. —negó rápido al ver la figura de su padre frente a el. —Tu no eres el. —retrocedió un poco, viendo como la figura comenzaba a cambiar mientras se arrodillaba frente a él. 

Su cuerpo pasaba de estar sano a estar lleno de todas esas heridas con las que lo había conocido. —Xiaotian. —la ilusión extendió su mano, esperando que el niño la tomara, como si pidiera su ayuda. 

Los monos, al instante tomaron los brazos del niño, como si quisieran evitar que se moviera.

—Aléjate, regresa por donde viniste...

—Claro, debes estar exhausto ¿No? No es como si acabaras de nacer...

—Serás el bocadillo de los lobos si no tienes cuidado...

—Bien. Vamos, vienes conmigo. Rápido, antes de que me arrepienta...

Escuchó la voz de su padre resonar en su cabeza, devolviéndolo al momento en el que se habían encontrado, recordando lo asustado que sentía al principio al salir de la roca, pero empezando a sentirse cómodo con la simple presencia de Macaque, esperando que al estar cerca, sus nervios se irían. Había funcionado tanto que recordaba haberse quedado dormido al momento de solo recargar su cabeza en el brazo del mayor. 

A gift of destinyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora