—Ah... eres tu —se decepcionó al reconocer a uno de los gemelos sombras parado justo ahí en una forma demasiado pequeña, igual a un cachorro. —¿No eran dos de ustedes? —tuvo que agacharse al terminar de hablar, pues el gemelo faltante había tratado de lanzarse encima de nuevo demasiado ruidoso para ser algo sorpresivo.
—¿Qué hace aquí? —el mayor de los hermanos habló, gruñéndole con desconfianza cubriendo a su hermano con un brazo.
Le ofendió un poco ver sus rostros tensos ante su presencia pero igual les contestó. —Busco a Macaque.
—Pues siga buscando, debe de andar por ahí —le contestó Savage alzando los hombros.
—¿Qué?
—Oiga, si viene a encerrarlo o algo parecido tendrá que enfrentarse a nosotros primero, no nos subestime por nuestro tamaño, somos capaces de dar la vida por él. —declaró inflando su pecho solo despertando las ganas de reírse del gran sabio debido a su voz infantil y su forma de cachorro. —¡Hey, hablo en serio! —protestó al no ser tomado en serio.
—Si, claro —descaradamente se siguió riendo solo molestando al pobre mono sombra, quién pensó en lanzarse de nuevo, pero su hermano lo detuvo tomando su brazo con ambas manos viéndolo a los ojos, como si pudiera hablarle sin decir palabra. Su hermano aceptó y dio un paso hacia atrás, dejando que su hermanito hablara ante el rey, mirándolo desde abajo con un semblante mucho más serio y sereno que el suyo.
—No ha venido a dañarlo ¿No es cierto? —el más joven movió sus orejas buscando su respuesta en los latidos del corazón del mono dorado.
—No. —le contestó Wukong una vez se calmó. —¿Saben dónde está?
—No querrá verlo.
—Eso ya lo sé, y si eso me importara no habría venido hasta aquí.
—No. —Rumble tragó saliva. —Usted no querrá verlo. A veces no parece así pero... ha pasado demasiado tiempo... —le costaba demasiado trabajo hablar sobre ello.
—Llévenme con el. —les ordenó a ambos, arrodillándose para quedar a su altura. —Por favor.
Los hermanos sombra compartieron miradas un instante, discutiendo silenciosamente sobre si hacerlo o no, pero al final aceptaron, llevando a Wukong por medio de un portal hasta un monasterio abandonado que se caía a pedazos, le señalaron a que sala entrar pero no lo dejaron avanzar sin decirle algo primero.
—Ni siquiera quiso hablar con nosotros. —dijo Rumble bajando las orejas.
—Si va a hacer algo... no le dé en el ojo bueno —comentó Savage recibiendo un golpe de su hermano al instante y comenzando una pequeña pelea.
Aunque algo insensible, la actitud de los hermanos le quitó parte del peso que cargaba, relajándolo lo suficiente para atreverse a continuar entrando poco a poco en aquella sala, abriendo las enormes puertas que seguían de pie, preparándose para sacar su bastón de su oreja de ser necesario.
Se dispuso a activar su visión dorada, concentrándose en las paredes, solo que no fue necesario, justo al fondo de la sala, sentado en posición del loto dandole la espalda, se encontraba el domador de sombras sin mover ni un solo músculo.
El silencio en la habitación lo ponía demasiado tenso, pero igual siguió avanzando, aun esperando alguna clase de ataque, algún reclamo o un simple "te dije que te fueras" de parte del contrario, sin embargo Macaque ni siquiera se movió de donde estaba.
—Hey, eres difícil de encontrar. —habló relajado una vez se acercó lo suficiente. —Lindo lugar por cierto es muy... —no pudo completar su oración al ver un pilar caer tan de repente, así que solo se aclaró la garganta. —No es importante, yo solo quería ver si tu... ¿Macaque? —lo observó desconcertado. Su rostro no tenía glamour alguno, su cicatriz era completamente visible, sus ojos habían perdido su brillo y su expresión no transmitía nada, no se veía ira, mucho menos tristeza, era igual a ver una simple estatua mirando a la nada. —Oye, amigo —se agachó para verlo mejor, tratando de sonreírle aunque sabía que no era tan convincente. —Vamos, deja de jugar. —chasqueó sus dedos en su rostro intentando no preocuparse por ello. —Macaque. —el ya mencionado volteó a verlo alzando su mentón con lentitud, el gran sabio se abstuvo de celebrar ello una vez escuchó ese simple suspirar por parte del domador de sombras.
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A gift of destiny
Fan-FictionLa muerte de Macaque a manos de Sun Wukong es presenciada por una diosa quien cree que el mono de las sombras merece otra oportunidad, ya que puede ver la bondad en su interior. Asi que, le pide un favor a Yan Wang, el supervisor del inframundo. ...
