HOLA. CUANTO CUANTO CUANTO TIEMPO
Sí, jajaja ahora si estoy abierta a la mega regañiza que me van a meter por tremenda ausencia, pero... esta historia aunque no lo crean es importante para mí e importante para ustedes. Merecemos un buen final y eso a mi me asusta un poco ya que en realidad no esperaba que este fanfic llegara tan lejos, fue el primer fanfic que me tomé muy enserio, y me tomé mi tiempo para escribir y poder honrar a los personajes que tanto amamos porque no son míos, y merecen cierto respeto, o eso creo. En pocas palabras, deseo que esto tenga un buen final, ya sea feliz o muy triste... pero que sea digno de ustedes. Muchas gracias por su apoyo, y solo queda decir... DISFRUTEN EL CAPITULO. Empezamos octubre modo sentimentales.
Solo pasaron tres dias desde aquel incidente. El pequeño Xiaotian notaba que algo estaba mal, pues su padre y Sun Wukong se la pasaban discutiendo más de la cuenta. Ya no le era tan extraño, sabia bien que su relación era complicada, pero le costaba entender de qué discutían exactamente.
Se escondió en uno de los arboles, esperando ser capaz de no llamar la atención de Macaque, moviéndose como una vez le enseño, de manera silenciosa y suave con su patas, sin generar tanto sonido a la hora de acomodarse en la rama.
— Ya te dije lo que debemos hacer —el mono dorado apretó su puño y golpeo su propia palma para darse a entender.
—No quiero hacerlo —confesó el domador de sombras. —pero tampoco quiero que este escapando toda su vida...Tu y yo sabemos quien es el culpable de esto. Si ese maldito sigue allá arriba, esperará cualquier descuido para mandar a mil soldados celestiales tras de nosotros. —hablaba con seriedad, cruzado de brazos y pensando en varias posibilidades.
—Debe haber otro modo. Siempre lo hay —espetó Wukong, notoriamente molestó. También detestaba la situación en la que el cachorro se encontraba. El más que nadie sabia lo que era estar a merced del cielo, y no deseaba que le pusieran una mano encima. —Tal vez...
—No —fue rápido en decirlo, lanzándole una mirada fría.
—Te dijo que volverías a verlo.
—Y la gente celestial es tan confiable... —contestó con afilado sarcasmo. —¿Como espera que...
Ambos se vieron interrumpido al escuchar un grito muy conocido, seguido de una ruidosa caída. Corrieron a ver de qué se trataba, primero poniendo su atención en el nervioso cachorro que se alejaba del árbol, asomándose a la rama y notando a una curiosa araña que incluso parecía burlarse de él, por lo que el gran sabio sopló para hacerla caer.
—Xiaotian —lo llamó Macaque antes de cargarlo con cuidado, frunciendo el ceño. —¿Nos espiabas?
—No... —intentó disimular, mostrando un rostro tierno, haciendo reír al mayor por eso.
—Pequeño manipulador. No debes escuchar conversaciones ajenas.
—Pero tu lo haces... ¿O no? —parecía confundirle el solo pensar en su poder, pues era posible que ni siquiera lo entendiera.
—Ah... es diferente, yo decido que escuchar... y siempre por una buena razón.
—Yo tenía una buena razón. —dijo animado, como si eso lo excusara.
—¿Cual?
—Queria saber porque discuten tanto —ambos monos se miraron, sin saber exactamente que decirle, pero igual fruncieron el ceño a la vez, provocando que riera por el parecido entre ambos.
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A gift of destiny
FanfictionLa muerte de Macaque a manos de Sun Wukong es presenciada por una diosa quien cree que el mono de las sombras merece otra oportunidad, ya que puede ver la bondad en su interior. Asi que, le pide un favor a Yan Wang, el supervisor del inframundo. ...
