HOLA... ESTE... JA, JA, JA... FELIZ 2024. NO LOS VEO (LEO) DESDE HACE MUCHO TIEMPO, JA, ESPERO NO ESTAR TAN FUNADA A ESTAS ALTURAS, PERO... HEY... YA VOLVI... OTRA VEZ... Y CON UNO DE LOS ULTIMOS CAPITULOS DE ESTE FANFIC.
POR FAVOR COMPARTANME SI LES AGRADA, ME PONEN NERVIOSA LOS FINALES, ASI QUE...
DISFRUTENLO Y... PERDON!!
...
El domador de sombras se movió con rapidez, aprovechando que el sol ya se estaba ocultando. Lograba escuchar todo el caos, mas lo único que le importaba era escuchar la voz de su cachorro, y llegó justo a tiempo para verlo explotar de esa manera en primera fila.
Salió de aquella sombra y observó con gran odio al joven dragón. —¿Qué le haz hecho? —dejó salir un gruñido molesto
—Por favor... Déjame explicar —retrocedió al verlo, aunque no se veía asustado.
—¿Explicar? —de inmediato sacó su bastón sombra, amenazando el cuello del ex Principe.
—No es lo que parece... tenemos una idea. —se apresuró decir aquello, confiando en que Macaque si lo escucharía.
—¿Qué idea? —recalcó cada palabra entre dientes.
—Solo hay un modo de que el cielo... si de verdad lo buscan, lo dejen en paz, pero... me temo que antes debía hacerlo creíble...
Escuchó con algo de atención y preocupación el alocado plan del dragón sobre fingir comerse al cachorro. En el fondo pensaba que la idea era demasiado rebuscada y que necesitarían mil ilusiones para engañar al mismo cielo. Por suerte para ambos, era un maestro en juegos de sombras, así que solo debía preocuparse por calmar al niño para poder iniciar.
—Xiaotian... —lo llamó acercándose sin importarle que el poder dorado del cachorro se desbordara de manera violenta. Oleada tras oleada. —Niño... escúchame.
—¿Papá? —logró escucharlo, volteando a verlo antes de soltar un quejido, sosteniéndose el pecho, dejando que sus lagrimas se hicieran presentes.
—Si, soy yo... —Siguió avanzando, escuchando como los demás ya se acercaban, por lo que con lo que le quedaba comenzó a crear la ilusión, inundando gran parte del aire en sombras en la oscuridad del atardecer se tronaban moradas. —Hay que irnos a casa, niño.
—¿Casa? —tragó saliva y trató de detenerse, pero no parecía capaz de ello.
—Respira, niño. Concéntrate en mí —su voz se volvió firme para que lo escuchara.
— N-no puedo. —su voz se iba rompiendo mientras sostenía su cabeza. —Papá. —lo llamó suplicante, pues el seguro también escuchaba que estaban demasiado cerca.
El domador de sombras apretó los puños y se lanzó rápido, soltando leves gritos de dolor al recibir toda la magia en su cuerpo, sintiendo escalofríos por el deja vu que eso le causo, mas no fue capaz de soltarlo una vez sintió su pequeño cuerpo entre sus brazos de nuevo, como cuando solía obligarse a si mismo a abrazarlo en las noches para que no llorara. —Ya estoy aquí, ya estoy aquí. Vamos a casa bebé llorón.
—Si... si por favor —le rogó una vez más antes de devolverle el abrazó, aferrando sus pequeñas manos a los brazos del mayor, logrando que por ese instante las imágenes en su cabeza dejaran de ser visibles. Solo era capaz de sentir a aquel que había aprendido a llamar papá y eso lo tranquilizaba. —Ya no quiero más problemas.
—Ja... bueno, niño... No podría prometer algo así, pero... Hay que intentar. — Acarició su cabeza, esperando aliviar el dolor causado por la corona, logrando de este modo que todo el poder volviera al interior del niño, mientras Ao Lie los observaba con una sonrisa en su rostro por la tierna escena que se formaba. —Es tu turno... caballo blanco... —mencionó antes de chasquear los dedos, dando inicio a la gran ilusión del cachorro.
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A gift of destiny
FanfictionLa muerte de Macaque a manos de Sun Wukong es presenciada por una diosa quien cree que el mono de las sombras merece otra oportunidad, ya que puede ver la bondad en su interior. Asi que, le pide un favor a Yan Wang, el supervisor del inframundo. ...
