CAPÍTULO 35

7.7K 274 24
                                        

LA PAREJA DEL MAL

Indra Dorenty

Sujeto mi cabello en una coleta y deslizo el arma dentro el elástico que rodea mi muslo, bajo el elegante vestido que adorna mi cuerpo y maquillo mis labios, observo mi reflejo frente al espejo y de nuevo alimento mi ego al saber que ninguna mujer será como yo.

— ¿Estás completamente segura de esto, mi niña? — Nanis pregunta preocupada, pero cuando una idea pasa por mi mente es imposible que algo pueda hacerla desaparecer.

— Lo estoy y no es tema a discusión — me entrega el abrigo que ciño a mi cuerpo y tomo el bolso reparando por última vez mi aspecto ante el espejo.

— Sabes que siempre te apoyaré en lo que sea que hagas, ¿verdad? — me acerco a ella tomando su rostro en mis manos, sé que se preocupa por mi bienestar.

— Claro que lo sé, y te agradezco que jamás has juzgado lo que era, lo que soy y lo que seré — sonreí cálidamente ante mis palabras y detallo el rostro de la mujer que siempre será mi madre.

— Entonces apresúrate, no querrás hacer esperar a tu víctima — deposito un beso sobre su frente y abrazo su pequeño cuerpo.

— Volveré en unas horas — asiente — deberías dormir, no me esperes despierta — avanzo hacia la puerta de mi habitación abandonándola.

Bajo por las escaleras y la figura del magnífico hombre que tengo como aliado, amante, socio, amigo, enemigo y futuro marido, me escanea con ese destello de maldad que tanto pone a mi cuerpo a vibrar, y es entendible, no cualquiera tiene el privilegio de tener a su lado a una mujer tan poderosa como yo.

— Hagamos esto rápido y volvamos a nuestra cama — demanda, urgido, y me ofrece su mano para salir de nuestra propiedad.

— Terminemos con esto, entonces — me regala una de sus diabólicas sonrisas y ruedo los ojos, ya que ese gesto me indica que su ego se elevó ante mi presencia.

Abordo el lugar de copiloto, esta vez no necesitaremos el apoyo de los Veras, pues esta es una misión solo para nosotros, una manera de mantener nuestra relación con la llama eternamente encendida es realizando las actividades que tanto nos apasionan, el asesinar es un pasatiempo que extrañamente nos hace sentir vivos.

La ubicación de Deni Barroco la obtuvimos gracias a los contactos del BosVer, uno de los tantos hombres que dependen de la economía de Masón, el cual porta el título de coronel del ejército de Londres, se encargó de regalarnos la dichosa residencia del imbécil que ayuda a Dalton Milard a querer jodernos.

No hay mejor satisfacción que ser el rostro que nuestros enemigos vean al morir, todo aquel que intente el mínimo ataque hacia nuestro clan, será digno de una muerte rápida o lenta, todo dependerá de nuestro valioso tiempo.

Los fornidos brazos de Masón se aferran al volante conduciendo diestramente y las visibles venas se hacen distinguir del color de su piel y debo calmar a mis hormonas deseosas de que su mano tome mi cuello con una violencia sofocante que me haga sentir la adrenalina entre la vida y la muerte.

Fijo la vista hacia la oscuridad que emana Londres, respiro profundo intentando apaciguar el miedo que siento, y no se debe al hecho de lo que sucederá, sino que temo por él bebe que yace dentro de mí, enfrentarme a esos hijos de puta debería estar prohibido, pero no soy una damisela en apuros que necesita la protección de un hombre, así que este bebe no será un impedimento para que cumpla mi objetivo.

La mano del idiota reposa en mi vientre y observo su inquietud, ambos somos personas que no temen ni procurar con tanta determinación a alguien, pero en estos momentos compartimos un lazo de terror hacia un ser que aún no llega a esta vida y nos tiene bajo su puta merced.

ᴛᴏᴅᴀ ᴍÍᴀ ʏ ᴛᴏᴅᴏ ᴛᴜʏᴏDonde viven las historias. Descúbrelo ahora