《11》

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En la habitación del hotel, Maite no podía quitarse de la cabeza el casi beso con Richard. Su corazón latía con fuerza y una mezcla de emociones la invadía. Se dejó caer en la cama y suspiró profundamente, tratando de aclarar sus pensamientos.

-Dios... ¿Qué me pasa?¿Y por qué con el?- dijo la chica mientras veía el techo. La verdad es que quiere dejar de pensarlo tanto.

En ese momento entra Andrea a ver como le había ido a su amiga, estaba realmente emocionada por saber si había logrado conseguir las entrevistas y crear contenido.

-Mai....- habló mientras venía realmente animada- ¿como te fue? Espero que excelente.

La mujer de cabello rizado soltó una sonrisa medio falsa, su mente está llena de pensamientos y conexiones que esta tratando de hacer lo posible por descubrir porque siente tanta tensión entre ellos.

-Si... Bien, conseguí buen contenido- dijo para no preocuparla, mientras buscaba su ropa para el partido que ya era al otro día.

Andrea noto su desconcentracion y ahora quería averiguar que era lo que le pasaba.

-¿A ver, me vas a decir que te pasa o voy a tener que averiguarlo yo?- cuestiono la mujer.

Maite sonrió en bajo y miró a su amiga. Su expresión facial era realmente fácil de leer porque no se podía esconder nada de lo que sentía.

-Me volví a ver con alguien a quien yo quise mucho y...- dijo mientras comenzaba a sobrepensar.

-¿Esa persona es Richard verdad?- dijo Andrea notando que en realidad Maite no sabia disimular nada.

Andrea había vivido una parte de su romance en específico el momento de la tusa después de que se fuera para Brasil y la dejará por mensaje de texto.

-Si... es que el es tan-hace un sonido de hastío para después tirarse de nuevo a su cama- Me tiene cansada su maldita actitud de prepotente y además le debo un favor por ayudarme a entrar a la cancha.

-¿Un favor? Mai, si ese tipo en serio es así como dices siento que ese favor te va a poner quizás peor de confundida que lo que estas- dijo Andrea tratando de calmarla aunque dentro de ella le interesaba ver esa tensión entre estos dos.

-¿Será? Ay no Andre, yo no se que sentir. Aveces pienso que lo odio hasta el punto de quererlo mandar al infierno y otras veces en las que siento que no puedo vivir sin él.- dijo la chica resignada a todo lo que podía llegar a sentir por el muchacho.

Mientras tanto, en la sala de reuniones, Richard trataba de concentrarse en la estrategia que el profe Lorenzo estaba presentando, pero su mente seguía volviendo a Maite. "¿Por qué siempre me desconcentra?", pensaba mientras anotaba en su libreta sin realmente prestar atención.

El entrenador notó su distracción y lo llamó:

- ¡Ríos! ¿Todo claro?

Richard levantó la vista, sorprendido, y asintió rápidamente.

- Sí, sí, todo claro, profe.

Nestor Lorenzo frunció el ceño, no muy convencido, pero decidió seguir con la charla técnica. Los demás jugadores intercambiaron miradas cómplices, sabiendo que algo había pasado entre Richard y Maite.

De un momento a otro siente que alguien le toca un hombro se voltea y están de nuevo, Mojica y Muñoz molestandolo haciendo cualquier tipo de mueca para poder seguir con sus bromas sobre la muchacha.

- ¡Aquí hay amor!- Cantaban en tono bajo- ¡Aquí hay amoooor!-

Richard estaba apunto de darles un buen golpe pero sabía que por ese comportamiento se lo llevarían a realizar trabajo práctico así que no lo considero buena idea.

𝙳𝚎𝚕 𝙴𝚜𝚝𝚊𝚍𝚒𝚘 𝚊𝚕 𝙲𝚒𝚎𝚕𝚘 || 𝚁𝚒𝚌𝚑𝚊𝚛𝚍 𝚁í𝚘𝚜Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora