《35》

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¡ADVERTENCIA!

Este capítulo contiene escenas NSFW, +18, SPICY, HORNY O CUALQUIER OTRA CATEGORÍA QUE SE SEPAN!

(Creo que esta vez lo hice mejor que la última vez, pero no lo sé, me da ansiedad solo pensarlo...)

Quedan advertidos, si no les gusta ese tipo de contenidos, en la mitad del capítulo hay una línea de puntos suspensivos que llega a la siguiente parte de la historia.  

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Maite llegó al apto. Primero que Richard comenzó a organizarlo rápidamente, evitó que Juvena viniera, ya que quería que este fuera un momento para ellos dos. Su apartamento era muy sencillo, con una decoración muy latina, muy de ella. Había fotos con sus hermanos, sus padres, una con Richard cuando eran pequeños y otra ahora que volvieron a estar juntos justo cuando fue a Sao Paulo a visitarlo. Maite corrió hacia su habitación a organizarse el cabello, quitarse la ropa sudada y ponerse un poco más linda, cuando notó encima de su cama una bolsa con una nota de parte de Juvena.

"Te la compré justo para hoy, suerte -Juve"

Lo abrió y era un juego de lencería color morado con detalles en flores; sus mejillas se tornaron rojas en ese momento. Pensando en que tal vez su novio podía disfrutarla, así que se la puso, pero encima se cubrió con una de esas togas levantadoras. Pasó máximo una hora y cuando sintió que alguien estaba abriendo la puerta, su corazón comenzó a acelerarse haciendo que al ver pasar a su novio con su porte de deportivista se derritiera por él en ese mismo instante.

— Buenas noches, señor Ríos, llega a tiempo para su sorpresa — mencionó mientras caminaba hacia él lentamente.

Richard está atónito ante la figura de su chica, aunque quedó peor cuando ella se quitó la bata levantadora dejando ver el tentador regalo de Juvena. Pasó en grueso al ver que ese hermoso encaje marcaba los atributos de su chica y sin dudarlo fue a tomarla por la cintura para darle un beso pasional, dejando que sus labios se compaginan en uno solo.

— Debo seguir jugando así de bien para recibir este tipo de recompensas más a menudo —mencionó mientras besaba su cuello lentamente sintiendo todo su calor corporal.

Ella estaba extasiada frente a lo que estaba haciendo su pareja, así que solo podía jadear lentamente mientras sentía cómo aquellas manos fuertes tocaban su piel a la luz de las hermosas calles de Madrid. Richard la llevó directamente a su habitación recostándola en la cama, pasaba su mano suavemente en su rostro para detallarla mejor, pero después cedió ante la tentación de volver a besarla, sus labios son una forma de perderse fuera de ese mundo de la fama y del deporte que solo entre ellos podían encontrar.

Maite suspiro cuando sintió que Richard le quitaba la parte de arriba del conjunto y él se quitaba la camisa de post partido que la selección les daba, la lujuria comenzó a poseer el cuerpo de la mujer tocando aquel fornido torso lleno de tatuajes que la hacían sentir tantas cosas, mientras que él tocaba sus senos de una manera tan increíble que parecía que toda la vida los hubiese esperado y tocado.

𝙳𝚎𝚕 𝙴𝚜𝚝𝚊𝚍𝚒𝚘 𝚊𝚕 𝙲𝚒𝚎𝚕𝚘 || 𝚁𝚒𝚌𝚑𝚊𝚛𝚍 𝚁í𝚘𝚜Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora