DISCLAIMER:
Usen la canción que está atada al inicio del capítulo para una parte en específico...
Les juro que va a valer la pena.
Sin más que decir, disfruten...
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La playa parecía suspendida en el tiempo. El sol descendía lentamente sobre el horizonte, tiñendo el cielo de tonos dorados, anaranjados y rosados que se mezclaban sobre el agua como pinceladas imperfectas. Las olas llegaban despacio hasta la orilla, retrocedían y volvían a intentarlo una vez más, en un movimiento constante y tranquilo que parecía acompañar la respiración del mundo. Maite caminaba descalza sobre la arena húmeda, con las sandalias colgando de una mano mientras el viento le movía el cabello. Por primera vez en mucho tiempo no estaba pensando en entrevistas, ni en vuelos, ni en la selección, ni en las cámaras. Solo estaba ahí, rodeada por el sonido del mar y la inmensidad del atardecer. Y era una sensación peligrosamente agradable, una de esas que llegan sin avisar y hacen que todo lo demás parezca lejano.
Richard caminaba a su lado. A veces la miraba y a veces fingía que estaba observando el mar, pero la realidad era que llevaba varios minutos contemplando su belleza en silencio. Intentaba memorizar cada detalle de ella, como si tuviera miedo de despertarse y descubrir que todo aquello era un sueño. Finalmente, Maite notó la insistencia de su mirada y giró el rostro hacia él.
—¿Qué?
Richard apartó la vista de inmediato.
—Nada.
—Mentiroso.
—Estaba pensando en algo.
—Eso es peligroso viniendo de ti.
La sonrisa apareció en el rostro de ambos casi al mismo tiempo. Durante un segundo, todo volvió a sentirse ridículamente fácil, como cuando tenían diecisiete años y todavía creían que el amor era suficiente para resolver cualquier problema. Aquella complicidad seguía ahí, intacta bajo los años, esperando el momento adecuado para reaparecer.
Caminaron unos metros más antes de sentarse cerca de la orilla. La arena todavía conservaba el calor del día y el cielo parecía incendiarse lentamente sobre sus cabezas. Maite apoyó las manos detrás de sí y levantó el rostro hacia el horizonte, contemplando un atardecer tan hermoso que parecía imposible. Richard la observó de reojo y sintió algo extraño, algo que hacía años no experimentaba. No era la paz que llegaba después de ganar un partido ni la satisfacción de cumplir una meta profesional. Era algo más profundo y más peligroso: la sensación de estar exactamente donde quería estar, con la persona correcta y en el momento correcto. Y eso lo asustó más de lo que estaba dispuesto a admitir, porque sabía lo fácil que era perder algo así. Después de todo, ya lo había perdido una vez.
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𝙳𝚎𝚕 𝙴𝚜𝚝𝚊𝚍𝚒𝚘 𝚊𝚕 𝙲𝚒𝚎𝚕𝚘 || 𝚁𝚒𝚌𝚑𝚊𝚛𝚍 𝚁í𝚘𝚜
FanfictionUna historia en donde la pasión, el amor y las ganas de salir adelante son las formas primordiales para esta pareja que quiere dejar atrás su pasado. Una promesa de infancia, un adiós lleno de orgullo y cinco años de silencio. Maite y Richard fueron...
