—Imagínate tener al hombre más guapo que hubieras visto jamás en frente tuyo y... Y no saber cómo actuar, que decir —pronunció Emi recordando lo que había ocurrido recientemente.
Tenía un fin de semana largo libre, gracias a un feriado nacional, por lo que había decidido viajar a casa de Melissa y pasar tiempo con ella. Ahora estaban ambas en la habitación de la rubia, acostadas en la cama mientras comían palomitas.
Melissa se llevó unas palomitas a la boca, recordando lo que sintió cuando vio a Caelan por primera vez, justamente la misma sensación.
—¿Y entonces? —se animó a preguntar.
—Me vio como lo que soy, un bicho raro —pronunció bajo, desanimada—. No entiendo porqué no pude nacer como ustedes, todas las omegas son tan bonitas, frágiles, tiernas, en cambio yo, siendo una beta, no tengo nada que me destaque.
—Emi, no digas eso, eres una mujer hermosa, inteligente, tienes un puesto de trabajo que no-
—De nada me sirve ser inteligente, si no puedo ser atractiva —la interrumpió, afligida—. Las alfas y las omegas son mujeres realmente hermosas que destacan ante todos, especialmente por la belleza que caracteriza a ambas, en cambio las betas, no tenemos nada destacable, y no hables de la inteligencia, porque a ningún hombre le gusta una mujer inteligente que lo haga sentir inferior.
—Si sientes que no eres bonita, podrías entonces ocuparte un poco de tu imagen. Usar maquillaje, escoger otro tipo de ropa.
—No, no haré eso, ¿Por qué disfrazarme de algo que no soy? Al final del día, y cuando nada de eso tenga encima, se encontrará con la imagen de quien realmente soy.
—Okay —suspiró Melissa.
Cuando su amiga se ponía terca, nada podía hacerla cambiar de opinión. Sólo quedaba escuchar y acompañarla en su sentir.
—¿Y dónde conociste al alfa?
—Es el nuevo arquitecto de la empresa.
—Mm, ya veo, eso quiere decir que lo verás a diario.
—No tanto, sólo en las reuniones.
—¿Y como reaccionó él al verte?
—Con desagrado —recordó en un tono bajo—. ¿Cómo más podría reaccionar? A nadie le gusta los beta.
Melissa tomó su celular, e hizo una llamada, ganándose la mirada curiosa de Emi.
—Caelan ¿Estás ocupado?
"—No, solo estaba doblando mi ropa. ¿Qué necesitas?"
—¿Cómo ven los alfas a los betas?
"—¿Por qué me preguntas eso?" —le inquirió luego de una pausa.
—Simplemente curiosidad ¿Puedes responder?
"—Pues, los vemos como grandes profesionales en los cuales confiar en la administración y gestión de nuestros negocios. Y desde la intimidad, como buenos amigos, son excelentes consejeros y compañeros."
—¿Crees que un alfa podría tomar de pareja un beta?
"—Sí, de hecho te conté que la esposa de mi hermano era una beta, la muchacha que falleció."
—¿Y por qué la tomó como esposa?
"—Por todo lo que te dije anteriormente, no estuvieron mucho tiempo casados, pero fue una buena compañera para él."
Melissa observó a su amiga, que estaba atenta escuchando lo que Caelan decía.
—¿Ustedes sienten atracción por los betas? ¿Les resultan guapos?
