Do u want to come with me?

247 16 0
                                        

¿Por qué está aquí?.

¿Por qué Kevin está aquí en el desfile?.

¿Por qué Kevin está en Nueva York?.

¿Qué hace aquí?.

Al momento en el que lo vi parado al fondo del pasillo, con un traje completamente negro, con los brazos metidos en sus bolsillos, mirándome con una ligera sonrisa pintada en su rostro, no supe que hacer, nuevamente estaba perdida, como aquella primera noche en que lo conocí.

Estaba nuevamente perdida ante sus ojos.

Miré de nuevo a Jeremiah, este me regaló una pequeña sonrisa, a él aún le costaba que habláramos sobre Kevin, le había dolido o enojado demasiado lo que el pelinegro me había hecho, por eso muy pocas veces le contaba sobre algo respecto a él, después agaché la cabeza, tome suficiente aire para poder caminar hasta donde Kevin estuviera.

Cuando por fin decidí que era el momento, giré hacia su dirección, faltaba cada vez menos para estar frente a él, después de un año entero de no haberlo estado.

Un año sin mirarlo a los ojos.

Un año sin poder estar cerca de él.

Un año sin poder sentir su olor.

Un año entero sin él.

Mis pasos los sentía como pasos de tortuga, me rehusaba a llegar rápido hasta donde él estaba, no me lo tomen a mal, pero una parte de mi no quería ni cruzar palabra, pero, no porque no quisiera, sino porque sinceramente no sabía que le diría.

¿Por qué estás aquí?.

¿Viniste a verme a mi o a quien?.

¿Cómo ha estado tu vida desde que terminamos?.

Tenía demasiadas preguntas por hacerle, al igual que me imaginaba que él me las tendría.

Por fin me detuve a pocos metros frente a él, hice un recorrido desde sus pies, hasta llegar finalmente a su rostro.

Ahí estaban esos ojos color café-miel, esos que tanto me gustaban, ver sus largas y lacias pestañas, sus cejas despeinadas, como me encantaba cada parte que lo conformaba, así como lo eran esos bellos ojos.

Me miró.

No podía creer lo nerviosa que me había puesto, Kevin tenía el don de con tan solo mirarme, hacía que mis cachetes se ruborizaban inmediatamente.

-Kevin.- solté por fin.

-Fati.-habló con su voz ronca.

Escucharlo decir nuevamente mi nombre, su voz ronca se inundó en mis oídos, a la distancia que nos encontrábamos, podía percibir perfectamente su olor, seguía utilizando el mismo perfume que cuando lo conocí, ese rico aroma que me encantaba que se hundiera en mis fosas nasales, por fin estaba de vuelta.

-Lo hiciste increíble, sabía que te ibas a lucir el día en el que cumplieras tu sueño, estás preciosa, te ves encantadora Fati.-suspiro.—-De verdad me dejaste sin palabras, bueno, siempre lo hiciste.- sonrió enormemente.

-Gracias Kevin, tú sabes cuántas veces te conté sobre esto, tú me veías ensayar infinidad de veces, imitándote como le haría cuando me despediría al volver.- sonreí.

-Y lo hiciste, mandaste ese beso y te fuiste de regreso, lo vi y me recordó a todas esas noches en las que me lo enseñabas, te lo juro que se vino a mi memoria como si esas noches hubieran sido tan solo ayer, como si me lo hubieras enseñado una noche antes.-suspiró.

𝒲𝒽𝒶𝓉 ℐ 𝒻𝑒𝓁𝓉, 𝒽𝑒 𝒽𝒶𝒹 𝒶𝓁𝓇𝑒𝒶𝒹𝓎 𝒻𝑒𝓁𝓉 𝒻𝒾𝓇𝓈𝓉.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora