dos familias separadas por el odio fundado por los abuelos de la familia harán hasta lo imposible para impedir que dos de sus integrantes se amen con libertad, podra el odio hacia un apellido evitar que Milla y Taylor se amen?
03/10/2024
Me levanté de la cama en medio de la oscuridad, no alcanzaba a distinguir nada, toque el lado de la cama de Taylor y estaba vacío. Camine algunos pasos pero seguía sin ver nada en absoluto, era demasiada oscuridad, el llanto de una persona llamó mi atención. Camine como pude para acercarme al sonido, el cual se hacia mas fuerte con cada paso. Pude ver la figura de una persona sentada en el suelo con las piernas abrazada al pecho y la cabeza agachada, me acerque a ella pensando que era Taylor pero cual fue mi sorpresa al ver que levantaba el rostro y era yo...
—El se fue…— dije llorando —jamás volverá.
Esas palabras se me clavaron en el pecho como metal frio ¿acaso se refería a Taylor? ¿Me había dejado? ¿Por qué?
—¿Porque se ha ido? Lo necesito en mi vida.
Mi cara reflejaba un dolor intenso, pero lo más doloroso era verme a mi misma en ese estado, no pude soportarlo y comencé a llorar imitando a mi “yo” que estaba aún sentada en el suelo. De repente mi otro yo se levanto, se coloco frente a mí y lanzo un grito desgarrador cargado dolor y mucho sufrimiento, el sonido me hizo pegar un brinco cerré los ojos y no pude evitar gritar yo también.
Una dulce voz me hablaba al oído, intentaba abrir los ojos pero los sentía muy pesados, cuando pude abrirlos vi el rostro de Taylor pegado al mío. Sus manos sostenían mis hombros y los movían con suavidad, levante medio cuerpo y mi primera reacción fue abrazar a Taylor.
—todo está bien amor— su voz era dulce —tranquila cielo, solo es un sueño— su rostro reflejaba preocupación.
—tu no estabas… yo… ella… todo estaba oscuro— dije entre lágrimas.
—aquí estoy… shhh no llores amor.
Me aferre lo mas que pude al abrazo de Taylor, poco a poco su voz me fue tranquilizando. Taylor se sentó en la cama y me subió a su regazo, comenzó a mecerme, como a una niña pequeña, para que al fin me tranquilizara, me escondí en su pecho y absorbi su aroma, poco a poco volví a quedarme dormida.
DIA DE LA BODA
Abrí los ojos y la luz de la mañana ya inundaba la habitacion, me sente en la cama y me coloque mi bata que estaba al pie de la misma. Camine hacia la cocina y me encontré a Taylor preparando el desayuno.
—buenos días— sonreí tímida.
—hola hermosa, aún no esta listo el desayuno— se acercó a mí y me abrazo, después me dio un beso corto en los labios.
—perdon por lo de anoche.
—¿porque te disculpas? Fue solo un sueño— beso mi frente —algo muy normal.
—sí lo se, pero… no quise asustarte, espero jamás volver a tener ese sueño, fue horrible.
—tranquila, aquí estoy contigo.
—lo se— di un gran suspiro y recargue mi cabeza en el pecho de Taylor para empaparme de mi aroma favorito —amo tu olor.
—me gustaría quedarme en casa todo el dia para que me olieras cielo, Pero hoy es la boda de mi prima ¿lo recuerdas?
—¡Dios! Es cierto.
—vamos a desayunar y después nos preparamos ¿te parece?
Terminamos de desayunar y nos metimos a la bañera, después de hacer el amor tiernamente , nos enjabonamos el uno al otro para quitarnos los restos del sexo, minutos después salimos de la bañera. Nos movíamos en la habitación con tanta sincronización, que ya se me hacia algo normal, no se porque me asuste tanto cuando Taylor me pidió que viviera con él, es lo mejor que me pudo haber pasado.
Montada en el vestido de Elizabeth, me coloque frente al espejo para colocarme unos pendientes y una gargantilla que hacían juego con el vestido.
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—¿Te ayudo?— dijo colocando sus manos en mi hombro.
—por favor.
Taylor rodeo mi cuello con sus manos y me coloco la gargantilla, otra de las cosas que compro en la boutique de Elizabeth. Nuestras miradas se cruzaron en el espejo.
—te ves hermosa cielo— beso mi hombro.
—tu no te quedas atras— baje la mirada triste.
Taylor se puso frente a mí, tomó mi barbilla con su dedo índice y me obligo a que lo mirara a la cara.
—¿Qué pasa?
—nada cielo, es solo que estoy algo nerviosa— mis ojos se humedecieron pero hice todo lo posible porque las lágrimas no salieran.
—Mila, no voy a obligarte a nada, si no estas listas aún podemos dejarlo para después.
—no es eso, fue el sueño que tuve, no se como explicarte, Pero tengo un mal presentimiento— me solté del agarre de Taylor y camine hacia una silla y me senté en ella.
—hey— susurro y después se puso de cuclillas frente a mi —mirame— levante la mirada —yo estoy aquí, lo que pase lo afrontaremos juntos ¿esta bien?— me tomo de las manos –estamos bien, no hay nada de qué preocuparnos.
—te amo Taylor– libere mis manos de las suyas y tomé sus mejillas –te amo tanto.